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VARIOS

 

 

Factores condicionantes del rendimiento (I)

 

 

El baloncesto es un deporte de colaboración-oposición, con una actividad físico-motriz reglamentada, que reúne a varios individuos que forman un equipo con un objetivo común y que se oponen a otro grupo similar, con la finalidad de vencerlos en un tiempo determinado, sujetos a una normativa, un espacio, un móvil y un objetivo.

Dichos factores determinan la consecución de una serie de variables las cuales van a determinar la intervención pedagógica del entrenador que, en el proceso de enseñanza, tratará de introducir situaciones de aprendizaje que se adapten a los objetivos que se desean conseguir

Las variables son: los elementos inalterables del juego (el balón, compañeros, adversarios, espacio, canasta y reglamento) el ciclo de juego y sus seis fases (ataque, rebote ofensivo, balance defensivo, defensa, rebote defensivo y contraataque) los roles y sus alternativas de acción (jugador atacante con balón y sin balón, defensa contra el atacante con balón y contra el atacante sin balón) y por último las características de la acción motriz (observar,  analizar, decidir y ejecutar)

 

Objetivos del deporte

La definición de un objetivo educativo es la del resultado que se busca, lo que se pretende y no la descripción de las actividades. El objetivo puede ser entendido como el resultado que se espera obtener al término de un período de enseñanza-aprendizaje establecido. Es lo que el individuo ha de hacer que no era capaz de hacer antes. Los contenidos y las actividades, son los medios que se utilizan para lograr los objetivos.

Los objetivos son:

Desarrollo de la condición física

  • Mejorar las capacidades orgánicas adecuando el sistema cardio-respiratorio a las exigencias del esfuerzo.
  • Desarrollar las capacidades físicas que posibilitan la eficacia mecánica (fuerza, flexibilidad, velocidad, resistencia) y las que facilitan el dominio corporal (coordinación, agilidad, equilibrio)

Desarrollo de las habilidades motoras

  • Desarrollar las habilidades motoras y la aptitud para la acción.
  • Explorar las propias posibilidades y limitaciones motrices, para adquirir una buena conciencia de sí mismo y de las propias habilidades del movimiento.
  • Poseer un correcto control postural.
  • Incrementar la capacidad para adecuar las acciones motrices a los imperativos del entorno (referencias espacio–temporales)
  • Enriquecer las conductas básicas de movimiento (desplazamientos, saltos, lanzamientos y recepciones, giros) y su capacidad de utilización eficaz en la resolución de problemas motores.
  • Iniciarse en las habilidades motrices específicas; desarrollar las capacidades para utilizarlas de forma eficiente y creativa (iniciación deportiva)
  • Desarrollar las habilidades rítmicas y expresivas del movimiento (expresión corporal)

Educación para la salud

  • Disfrutar con la práctica del ejercicio físico, a fin de adquirir satisfacción y hábito en su realización.
  • Adquirir la responsabilidad de preservar la propia salud practicando ejercicios físicos que suplan el déficit de movimiento que impone la sociedad actual.

Educación por el esfuerzo

  • Adquirir el espíritu de lucha con ilusión por alcanzar metas altas en la mejora del nivel de aptitudes físicas (voluntad)
  • Valorar la alegría del trabajo bien hecho en la adquisición de aptitudes motoras.
  • Ser constante en el esfuerzo que requiere la práctica del ejercicio físico.
  • Saber ganar y saber perder, controlando las emociones.
  • Aumentar la confianza en sí mismo y en las propias capacidades motrices, aprendiendo del fracaso o el éxito.
  • Conocer las posibilidades y limitaciones de la capacidad corporal.

Integración en el medio social

  • Conocer y aceptar las reglas y directrices del deporte.
  • Aprender mediante la inserción en grupos funcionales el espíritu de equipo, cooperación y liderazgo en pos de objetivos comunes (responsabilidad y generosidad).
  • Desarrollar el sentido de comunidad, aprendiendo a reconocer y respetar los derechos de los demás en los juegos y actividades de grupo.
  • Mejorar la personalidad
    • Equilibrio psíquico
    • Comunicación
    • Equilibrio personal

 

Valores educativos del deporte

Al ser un deporte jugado en equipo, el baloncesto a través de su principio básico de juego es un magnífico medio para favorecer la formación integral del individuo desarrollando valores educativos como la lealtad y el sacrificio, la colaboración, la integración y otros valores a través de la participación en grupo con la posibilidad de conseguir rendimientos elevados.

Los valores que aporta el deporte tienen una gran importancia a nivel del deporte escolar y aficionado, a pesar del error cometido en muchas ocasiones al intentar copiar estereotipos y modelos del deporte profesional en el ámbito amateur. Según Le Boulch “el deporte es educativo cuando permite el desarrollo de las aptitudes motrices y psicomotrices, en relación a los aspectos afectivos, cognitivos y sociales de la personalidad”. La actividad deportiva del ser humano sólo puede acceder a niveles educativos cuando en su planteamiento tenga como referencia a la persona que realiza esa actividad y no el posible resultado.

La actividad deportiva accederá a niveles educativos siempre que su realización tenga efecto sobre la persona que realiza esa actividad, no sobre el posible resultado. No puede estar fundamentada hacia fines materialistas que serán siempre coyunturales, sino que debe basarse en la ciencia para configurar un tipo de práctica que comprometa íntegramente a la personalidad del deportista, que es un objetivo intemporal y prioritario.

El objetivo fundamental del deporte educativo no es el deporte en sí, sino el que lo practica. “El efecto de la actividad deportiva es su contribución decisiva para el desarrollo de una personalidad multifacética”.

Algunos valores destacados son:

  • Tolerancia: Aceptación de diferencias hacia actitudes, opinión y conductas al margen de prejuicios.
  • Integración: Inclusión de los individuos sin distinción de raza, género, religión, clase social o capacidad de tal forma que se considere como un todo homogéneo.
  • Solidaridad: Incorporación desinteresada para una causa común.
  • Cooperación: Actuación conjunta para alcanzar un objetivo común.
  • Participación: Realización colectiva en las tareas propuestas
  • Igualdad: las personas potencialmente iguales tienen básicamente las mismas posibilidades.
  • Ideales y sociabilidad: Objetivos y logros
  • Deportividad y juego limpio: Éxito del grupo. Comportamiento adecuado a las normas en la práctica deportiva. Conducta ética que incluye el cumplimiento de las reglas de juego y respeto para con el contrario sobre el afán de victoria.
  • Creatividad y colaboración: Expresión de sentimientos.
  • Compañerismo: Confianza y diversión
  • Superación: Habilidad y forma física

 

Estructura del baloncesto

En los deportes de colaboración-oposición como el baloncesto la estructura del juego viene determinada por el reglamento, la técnica, el espacio, el tiempo, la comunicación y la estrategia.

En el baloncesto las acciones son de carácter socio-motor (colaboración entre los compañeros y de oposición respecto de los adversarios) y de comunicación motriz. Para su práctica se necesita un nivel técnico que debe ser ejecutado a la máxima velocidad y conducido por una inteligente capacidad de decisión; si a estos elementos le agregamos un planteamiento estratégico sumamente complejo, veremos que el juego obliga a sus participantes a tener una gran concentración mental en las tareas colectivas.

Las características del baloncesto lo sitúan entre los deportes motores agonísticos. Por ello, las capacidades condicionales de los jugadores han de ser elevadas. A todo esto debemos sumar el marcador a menudo ajustado en la última fase de los partidos que exige una elevada estabilidad psíquica de los jugadores. Las habilidades técnicas, la coordinación y destreza, además de la precisión en los gestos precisan de ejecuciones a la máxima velocidad.

Para la eficacia de las acciones individuales la velocidad mental es el elemento imprescindible. En defensa, la velocidad en las ayudas, la recuperación y la anticipación son también acciones básicas. La anticipación precisa de concentración mental, una adecuada ubicación según la situación del balón, compañeros y adversarios, el desarrollo de la atención selectiva, velocidad gestual y de velocidad de reacción simple y compleja; es, en definitiva, leer el escenario antes de que la situación de juego se produzca. Quien no posea estas cualidades difícilmente llegará a ser un buen baloncestista.

La precisión en la ejecución exige una acertada decisión en las acciones previas, es decir la toma de una decisión acertada, y llevarla a cabo de manera eficaz. La consecución de este objetivo ayuda a utilizar las habilidades técnicas de forma fluida y precisa pero no asegura la obtención del triunfo por sí solo. En el baloncesto la eficacia en la competición está determinada por la edad, las capacidades físicas, las capacidades psicomotrices (la capacidad coordinativa general y específica) el placer por el juego y la comprensión táctica.

 

 

 

 

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