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El Entrenador – Educador

Juan José Moreno Pérez de A., sj.

INTRODUCCIÓN
Soy entrenador. En un Colegio, en un Club. Tengo a mi cargo un grupo de chicos o chicas. Yo les doy mi tiempo y mi persona, a ellos y al Club. Pero el Club me los confía, se fía de mí.
Inevitablemente voy a influir en ellos; al menos en bastantes. Más que la mayoría de las personas; a veces, mucho. Les puedo dar lo mejor de mí, o darles poco, o no darles nada. Tengo un grupo de chicos o chicas a mi cargo. Es grande aceptar ese desafío y ser entrenador.
1. CÓMO DEBE SER EL ENTRENADOR
1.1.- Ante todo el entrenador debe ser él, ser persona, tener valores. Porque cualquiera que enseñe algo a un grupo, más que conocimientos, acaba dando lo que es él. Debe ser coherente. Debe haber coherencia entre sus ideas, sus palabras y sus hechos. Los jugadores deben llegar a experimentar que se pueden fiar de él. Debe ser honesto: con sus jugadores, con los contrarios, con el Reglamento, con los árbitros, con su Club, con sus directivos. Honesto y honrado no quiere decir servil ni sumiso.
1.2.- El entrenador debe ser un maestro, debe "enseñar" baloncesto o ayudar a "aprender", en la medida de sus posibilidades y de las de sus jugadores, pero enseñarles. Si no les enseña baloncesto, se viene abajo su credibilidad y no va a poder transmitir otros valores.
Pero para "enseñar" tiene que "saber", y por ello tiene que estar siempre en actitud de aprender: leer, estudiar, preguntar, aprender de otros entrenadores, ver partidos "con ojos de entrenador", aprender de las situaciones en que se va encontrando... Aprendiendo siempre de todo y enseñando con todo. De todos se puede aprender. Sentirnos siempre en proceso y ver al jugador/a siempre en proceso. Lo que no es posible hoy, puede que lo sea mañana. Estar atentos al momento.
1.3.- El entrenador debe amar al baloncesto, le debe encantar, querer que sea cada vez más bonito, más fuerte, más espectacular, más inteligente, más limpio, más digno de ser jugado por las actuales y futuras generaciones.
1.4.- El entrenador debe ser un líder, no simplemente una persona investida de autoridad. Debe ganarse esa autoridad.
Un buen líder:
Tiene fe y convicción en lo que enseña. También cree en la importancia de su misión.
Cree en las personas y por tanto tiene fe en sus jugadores; transmite esa fe; cree y espera lo mejor de ellos.
No se sirve a sí mismo, sino que sirve al equipo, a sus jugadores y al Club. Conoce a sus jugadores y al grupo y les quiere. Tiene paciencia y constancia.
Tiene una gran mentalidad de equipo, se siente parte de un equipo. Le sale decir "vamos", no"vais"; más "trabajo con" que "entreno a"; jamás le sale "he ganado" y "habéis perdido". 
Usa la cabeza y el corazón. 
Tiene un estilo de juego propio para su equipo y es capaz de comunicarlo. Ese estilo viene de su propia formación y experiencia, del estilo del Club y de los jugadores concretos que tiene. 
Deja claro el nivel de exigencia y las normas de funcionamiento. Sabe razonarlas (tienen que ser para el bien del equipo) y exigirlas con firmeza y con cariño.
Tiene capacidad de decisión. Piensa y plantea todo con antelación, pero debe ser capaz de variar sobre la marcha.
Tiene dedicación, dentro de las posibilidades reales de cada uno. El ideal es que piense, que planee, que prepare. Que trabaje en el campo con el equipo y con los individuos, si es posible. Que hable en el momento oportuno con todo el grupo o con jugadores/as concretos. Si además puede tener alguna merienda o convivencia con ellos, mejor, pero no es lo esencial.
Intenta ganar. Quiere ganar, pero la victoria no es la última palabra. Su máxima aspiración debe ser poder decir que ha dado lo mejor de sí mismo. En los niveles escolares, incluso, se debe aspirar a hacer una gran labor con un equipo perdedor y a quedarse muy satisfecho con ello.
Sabe que los hechos enseñan más que las palabras, que hay que experimentar las cosas para asimilarlas, pero que los hechos y las experiencias necesitan la palabra oportuna que los aclare y los ilumine. Pero no palabras sin hechos o sin experiencia. Hay mil ocasiones para ello: victorias, derrotas, momentos tensos o vibrantes en los entrenamientos, errores propios o de otros que debe reconocer, aciertos o valores propios o de los contrarios, campos o balones en malas condiciones, ejercicios exigentes de los entrenamientos, momentos en los que el contrario se nos está yendo, derrotas claras en las que ya sólo podemos salvar la unión y la dignidad del equipo, etc.
2. MEDIOS EDUCATIVOS QUE DEBE EMPLEAR
Están prácticamente dichos en el apartado anterior, pero no está mal tratar de recogerlos expresamente.
2.1.- Ser él. Nadie da lo que no tiene. Esto es lo esencial.
2.2.- Comunicar con claridad sus ideas y normas. Creer en ellas. Ser coherente con ellas. No estar cerrado a revisarlas, pero a la larga, escuchando, pensando, experimentando. No estar a merced de cualquier moda, reclamación o exigencia.
2.3.- Ser exigente y alentador en la realización del trabajo específico del baloncesto. Los jóvenes de hoy están a merced de una propaganda falsa: el triunfo fácil y la estrella maravillosa; lo demás y los demás no existen.
Pues sí: existe el trabajo, el esfuerzo, el sufrimiento a veces, el banquillo, el afán de superación, la derrota, los compañeros, el contrario, el dar lo mejor de sí mismo prescindiendo del resultado. Todo eso es hermoso y educa si se afronta positivamente.
2.4.- Reuniones de motivación, de reflexión, de puesta en común..., breves en general y que tengan contenido: antes del partido, en el descanso, al acabar (sólo una palabra), en el primer entrenamiento semanal, en el último de cara al partido, al acabar un Torneo o un trimestre, al exponer un plan nuevo, al final de la temporada, etc.
2.5.- También encuentros personales. En ellos hay que procurar interés por toda la persona y buena comunicación.
2.6.- Acostumbrarles a que colaboren en las cosas necesarias para su propia práctica deportiva: "Nadie me lo da hecho. Me lo hago yo; mejor, nos lo hacemos todos". Preparación de campos, traslados de material, anotadores, cronometradores, arbitros...
2.7.- Implicarles en la vida y las necesidades de todo el Club: conocer sus necesidades económicas y colaborar en ellas, conocer su historia y sus tradiciones, fomentar el deseo de transmitir un Club que merezca la pena a las futuras generaciones, fomentar el deseo de representarlo con dignidad y dejarle bien en todas las circunstancias.
Cada persona del Club es muy importante, pero el Club nos supera a todos; es más que la actual Directiva y los actuales entrenadores/as y jugadores/as; incluye a los anteriores y a los futuros, y queremos que estén orgullosos del Club que ahora estamos haciendo y representando.
2.8.- Impregnar todo de una atmósfera de gratuidad. Lo hago porque quiero, porque merece la pena. Lo hago lo mejor que puedo; eso es lo importante para mí. No voy a vivir del baloncesto, pero me encanta jugar y hacerme persona en este Club, y jugar lo mejor que yo puedo en estas circunstancias.
2.9.- La utilización sabia del banquillo. El banquillo es una gran arma educativa. En Clubes aficionados, y más en la edad escolar, hay que escoger estilos de juego que fomenten la utilización de muchos jugadores, para que se sientan más implicados el máximo de ellos. Sin embargo, hay que saber administrar dosis de banquillo por razones oportunas: disciplina, distintas necesidades del equipo en cada momento, hay que trabajar para merecerse un sitio... De todas formas hay que cuidar y motivar al jugador poco utilizado, ya sea porque aporta cosas importantes al equipo, o porque se le pueden proponer metas que lograr o hacer ver los beneficios que está obteniendo, o tal vez hay que hacerle ver que no merece otra cosa si no cambia.
3. PEDAGOGÍA. FUNDAMENTOS BÁSICOS
3.1.- Actitud positiva. Si me entrego honradamente, si pongo lo mejor de mí mismo, no hay derrotas, sólo crecimiento y victoria. Ponen un grupo humano en mis manos. Por mucho que avancen los medios, la relación interpersonal es decisiva en el crecimiento de las personas. De nuevo la misma idea: les voy a dar lo mejor de mi mismo. Hacer crecer un grupo como tal, hacer equipo. Aprendizaje necesario para la vida.
Actitud positiva, no ingenuamente optimista. Las dificultades son fuertes. La autoridad moral se gana, no viene dada. La humildad para aprender constantemente de todo y de todos es muy buena compañera; así los fallos nunca son graves y se aprende de ellos, y se solucionan. Ellos aprenderán y crecerán algo. Pero yo sí que voy a aprender y crecer.
“Tengo por delante una tarea hermosa. Mi tarea es un don. Me encanta mi tarea”
3.2.- Formo parte de un equipo mayor que el mío y que yo.
El Colegio es antes que yo, es mayor que yo, seguirá después de mí. Muchas personas han trabajado y han representado antes que yo al deporte, al baloncesto del Colegio, y mucha otras me seguirán. Recoger lo mejor de ese estilo, por poco que sea; sumar en una línea común, con garantías de continuidad; mejorar lo que recibo; transmitirlo con posibilidades de permanencia; que algunos de los que esté conmigo reciban y puedan transmitir ese espíritu.
Esto supone, como todo lo que merece la pena, un poco de muerte (alguna renuncia personal) y bastante de vida (garantía de continuidad) Si tengo este sentido equilibrado de pertenencia, de identidad, lo transmitiré.
“Que en el futuro pueda sentirme humildemente integrante de la historia del Colegio y sus personas”
3.3.- Conciencia de que, en definitiva, voy a transmitir lo que soy. Porque está comprobado que, en definitiva, "todo maestro transmite lo que él es". Debo mejorarme, aprender de todo, estar a la altura. Merecen que les dé lo que merece la pena. Sólo merece la pena transmitir lo que no tiene fecha de caducidad, tanto técnica como humanamente.
3.4.- Aprecio por mis chicos o chicas de hoy.
Sin nostalgias por los de tiempos pasados. Son el producto de nuestra Sociedad; como todos los de cada época tienen limitaciones, valores y necesidad de crecer, lo manifiesten o no. Conociendo su Contexto. Sabiendo lo que vende y no vende hoy. Aprovechando lo que les atrae, pero descubriéndoles los valores que son irrenunciables.
Es "mi equipo". No como "posesión" o cortijo mío, sino como "donación": me voy a entregar a ellos y voy a ser del equipo, desde mi puesto.
“El líder tiene que tener capacidad afectiva y transmitir bien, con claridad, lo que ve y quiere”
3.5.- Doy todo su valor al deporte o actividad escogidos por mi grupo.
Ellos y yo somos aficionados. En este terreno lo más importante es ayudar al crecimiento de la persona en sus valores personales y sociales. Pero sería un grave error olvidar o dar poca importancia a su mejor desarrollo en el deporte o actividad en que está. No puedo engañar a mis jugadores. Debo ayudarles a crecer en la actividad escogida. Sin eso, perderán la ilusión y no adquirirán el hábito de comprometerse con las realidades en las que transcurre su vida y con el grupo humano en el que están. Uno se hace viviendo de verdad la realidad. No hablo de obsesionarles sólo con este deporte o esta afición. Hablamos de habituarles a hacer bien las cosas que hacen por gusto o por obligación. Los desafíos, ánimos, desánimos, esfuerzos, búsquedas de equilibrio, aceptación de mi realidad, etc., que surgen de esta actitud son los que enseñan y hacen crecer.
“Enseño lo mejor que puedo. Aprendo para enseñar más. Trato de transmitir mejor lo que sé”
4. VALORES QUE DEBE FOMENTAR
4.1.- Identificación con el Club. Con este Club, el realmente existente, con sus personas pasadas, presentes y futuras. Quiero a este club, con sus luces y sus sombras. Le dejo siempre bien: entrenando, utilizando las instalaciones y el material, perdiendo y ganando.
4.2.- Gratuidad. Me lo han dado gratis; lo doy gratis.
4.3.- Sentido de equipo. En la vida ordinaria, en los entrenamientos, en el banquillo, en el campo. Como contrapeso a esta exigencia, el entrenador debe preocuparse de motivar a cada uno, darle si se puede alguna función.
4.4.- Deportividad. Respeto y aprecio por el esfuerzo del contrario. Respeto y aprecio por el árbitro: sin él no podemos jugar. Respeto en nuestra enseñanza por el Reglamento, pero conocimiento serio del mismo para sacarle todo el partido deportivo posible.
4.5.- Capacidad de afrontar los acontecimientos con realismo y de forma positiva: campos, circunstancias meteorológicas, públicos, balones, arbitrajes, actitudes de los contrarios, victorias, derrotas, la presión de los partidos decisivos, el enfrentamiento con equipos teóricamente superiores o inferiores, etc.
4.6.- Actitud de aprender de todo: de los grandes jugadores, de un compañero, de un contrario, de los valores del equipo rival, de la dureza o blandura del tablero, de una derrota, de una victoria, etc. De todo se pueden sacar consecuencias positivas.
4.7.- Afán de aprender, de mejorar, de ganar deportivamente.
4.8.- Determinación y concentración para afrontar los partidos. "Podemos" y vamos a poner los medios.
4.9.- Capacidad de esfuerzo. Tenacidad, voluntad, capacidad de lucha, fuerza sicológica, confianza en nosotros mismos basada en los medios que ponemos.
4.10.- Capacidad de autocontrolarse (descanso, concentración, etc.) y autoentrenarse.
4.11.- Capacidad de "hacérnoslo nosotros". Que no nos lo den todo hecho. No fomentar "hijos/as de papá".
4.12.- El deseo de poder decir al final individual y colectivamente: "He o hemos dado lo mejor de mí o de nosotros mismos".
5. PLANIFICAR LA TEMPORADA
Elijo una de las formas posibles de hacerlo. Los apartados pueden ser los que yo cito o algunos otros, y el orden puede variar, pero lo importante son algunas ideas de fondo que irán apareciendo.
5.1.- Jugadores/as de mi equipo o grupo.
5.1.1- Escribo sus nombres, tal vez sus puestos o funciones posibles.
5.1.2- Pienso en cada uno de ellos: valores, limitaciones, qué pasos próximos puede dar o le puedo proponer, cómo hacerlo cómplice conmigo de su desarrollo. Siempre hay algo que se puede desarrollar: técnico, físico o humano. ¿Cómo o en qué puedo hacerle sentirse importante y útil para el equipo? En las personas difíciles: ¿qué pequeña mejora le puedo presentar como desafío asequible?
5.1.3.- Pienso en el grupo como tal: estilo de grupo, de relaciones entre ellos, de ilusiones o valores que manejan, sus estudios, sus aficiones... Supuesta mi verdad, a la que no debo nunca traicionar, ¿cuál es el tono, la manera, en que debo transmitirla?
5.1.4.- Soy el entrenador, nunca seré ni debo ser uno del grupo de ellos, pero ¿cómo puedo lograr un clima de transmisión fluida y de trabajo a gusto, pero serio?
No hay trabajos o misiones mejores o peores. Cada persona es distinta, con cualidades e inclinaciones distintas. Tiene que haber misiones distintas, y la cuestión está en hacerlas con gusto y bien o no. Cada uno y cada tarea es muy importante para el equipo y el equipo es más importante que cada uno. También es más importante que el Entrenador o que el Líder, pues también éste es bueno en algunas cosas y necesita de todos los demás para muchas otras. Hay que transmitir en todo el valor de cada uno y el valor del equipo. Equipo, Equipo, Equipo.
5.2.- Objetivos humanos o formativos.
Pocos. Concretos. En función de la edad. Debe haber siempre alguno de tipo social: relativo al grupo, a los restantes equipos, a los espectadores, etc. Tal vez algo sobre los estudios. Además de esos colectivos, aparecerán necesidades humanas de individuos: cómo mejorar la confianza de uno en sí mismo; la actitud de este otro ante el grupo; la tendencia de aquél a la desmoralización; la facilidad de autojustificarse con los fallos de los compañeros; de los demás, del árbitro, de la meteorología, etc.
Se deben trabajar en toda la actividad y la vida del equipo, no al margen de ellas. Y eso es bastante más que el entrenamiento y el partido.
Transmitir esos Objetivos. Renovarlos. Adaptarlos si se ve necesario. Evaluarlos periódicamente y al final.
5.3.- Metas deportivas.
Dependen del grupo, momento, Categoría... Tal vez un año haya que plantearse el ir a por el Campeonato. A mí me gusta más la meta de sentirnos campeones por el trabajo y la evolución individuales y colectivos realizados. Nos podemos sentir Campeones quedando los sextos, y también lo contrario. Proponernos dar pasos adelante en algún aspecto táctico y en detalles de técnica o táctica individual para la generalidad y para cada jugador.
Transmitir esas Metas. Renovarlas. Adaptarlas si se ve necesario. Evaluarlas periódicamente y al final.
5.4.- Estilo de juego.
Decisión importantísima. En función de mi personalidad y conocimientos, de mis jugadores, tipo de campos, nivel de los contrarios, edad, categoría...
Pero no todos esos criterios deben tener el mismo peso. Y, aceptado todo lo anterior, hay para mí una pregunta clave:
¿Cuál debe ser el estilo de juego de un equipo joven?
Para mí está claro que no el conservadurismo, el que no desarrolle cualidades en el jugador, el que le coarte en exceso en función de "amarrar no sé qué". Yo siempre he optado por el riesgo (calculado, si queréis), la creatividad, el ritmo, la rapidez, el marcar la iniciativa, hacer que el partido se juegue como yo quiero...
Hay que pensar que con el estilo de juego estamos decidiendo muchas cosas. Unas muy inmediatas: el tipo y ritmo de los entrenamientos, el tipo de ejercicios que voy a utilizar, el nivel de concentración que tengo que pedir, los ratos de desarrollo de la creatividad, los de esfuerzo y aguante... Pero también otras no tan inmediatas, pero sí muy importantes: con el estilo de juego estoy fomentando una manera de actuar ante todas las tareas de la vida, estoy favoreciendo la formación de un tipo de carácter u otro.
5.5.- Planificación del trabajo físico, de técnica individual, de táctica individual y de táctica de equipo para la temporada.
Ahí entrarían Fases, Temporalización, Ejercicios que voy a emplear... hasta llegar al Entrenamiento diario.
5.6.- El entrenamiento diario.
Con "diario" no quiero decir que se haga todos los días. Me refiero con ello al Entrenamiento normal, que solemos hacer 3 ó 4 veces por semana. Sabéis que es vital. Es ya muy viejo el axioma: “Se acaba jugando como se entrena”
Cuidarlo mucho. Es decisivo. Variaciones según el día de la semana.
Atractivo y serio. Coherente con todo lo planificado. Ejemplos: no puedo pretender tener un equipo espabilado, que reacciona con rapidez en toda situación, si no hago ejercicios expresos para ello o el cambio de ejercicio a ejercicio requiere miles de explicaciones y lleva una vida. No puedo pedir creatividad, evolución en la técnica personal, arriesgar penetrando a canasta, etc. si me asusto a las primeras pérdidas de balón. No puedo decir "hay que encarar siempre al aro y tirar siempre si estoy libre en mi distancia", para después censurar los fallos en vez de alabar la decisión de tirar, etc.
“Como Entrenadores debemos aprovechar cualquier situación, acontecimiento o persona, además de las actividades que programemos, para provocar la experiencia y la reflexión de nuestros educandos, de forma que se comprometan con una acción más constructiva de ellos, del grupo, de los demás”
6. LIDERAZGO
El Entrenador debe encarnar en sí mismo un estilo de Experiencia - Reflexión - Acción. Debe ser como connatural a él la actitud de reflexionar sobre sus propias actuaciones, los comportamientos del equipo y de los individuos del mismo. También sobre cómo ha ido el entrenamiento, el partido...; cómo va el ambiente y el estado de ánimo del grupo en una época. Esa reflexión la debe hacer a la luz de los Objetivos, Metas y Valores propuestos. Así tomará decisiones que deberá saber explicar y transmitir al grupo, que pueden llegar en algún caso al reconocimiento de errores o petición de disculpas. Su obligación es reaparecer en el próximo entrenamiento marcando el camino, dando motivos que renueven el ánimo o moderen la euforia ingenua.
El Criterio sobre qué es lo que debe decir o hacer el Entrenador tras esas reflexiones, en mi opinión, es el siguiente: aquello que puede resituar al grupo en el camino hacia nuestros mejores Objetivos.
“El Entrenador puede pasar desanimado o perdido día y medio, no más. Tiene que liderar algrupo”
En relación con la Acción: tras la Reflexión viene la Acción: hay que Actuar. Hay veces que se ve cómo y hay veces que no. Si me tengo que decir "No veo", tal vez es el tiempo de la paciencia. Mañana puede ser el tiempo de ver y de Actuar. Pero a veces hay que probar: empieza y mira cómo va.
Por otra parte la Realidad está ahí, es como es. No hay que perderse en lamentos ni en deseos vanos de cómo debería ser. Hay que aceptarla y actuar en consecuencia. Lo expresa muy bien aquella oración que dice algo así:
"Señor, dame fortaleza paciente para cambiar lo que debo y puedo cambiar. Dame paciencia para soportar lo que no se puede cambiar. Dame sabiduría para distinguir lo que se puede y lo que no se puede cambiar "
Debe crear este mismo estilo de Experiencia - Reflexión - Acción en los jugadores. No todas las situaciones o experiencias merecen ese detenimiento, pero sí las que pueden ser significativas. Enumero algunas:
Un éxito y sus razones, o un fracaso y sus causas.
El "salirse del partido" justificándose con "las culpas" de los otros: el arbitro, el compañero, los contrarios, el campo, el tiempo...
Los méritos, valores y lo que podemos aprender del equipo contrario, sea por su nivel técnico o por su lucha o por su deportividad.
Los errores de cualquier tipo cometidos por los contrarios.
Nuestra actitud ganando, perdiendo, en la victoria o derrota contundentes, en el momento en que en un partido parece que "no tenemos nada que hacer".
Actitudes en los viajes, en el vestuario (antes del partido, en el descanso y después del partido), en el calentamiento...
“Las experiencias significativas son oro que hay que aprovechar para aprender de ellas”
Si creemos que lo que hace crecer son las Experiencias Reflexionadas para nuevas Acciones, debemos nosotros mismos provocar experiencias que nos interesen. Por ejemplo:
Actividades a favor del grupo: preparación y recogida conjunta del campo, bancos, balones, porterías, mesa; pintar campos; llevar un Tablón de anuncios; tener determinadas llaves; Ayudar en equipos inferiores o en Torneos internos como arbitros, mesa, Monitores... Todo lo contrario de fomentar la pasividad y el todo hecho. “Nos lo hacemos nosotros; lo hacemos juntos”
Hacer al jugador partícipe de su propio aprendizaje: No pararse en lo malo que es. Tener el arte de sugerir cómo dar el pequeño paso siguiente que está a su alcance. Puede ser en el plano técnico, en el físico, en el psicológico o en el social. Tal vez respondan pocos, pero hay que sembrar con generosidad y recoger lo que se pueda.
Acomodarse a los lugares, tiempos y personas. Fuera nostalgias. No existen más jugadores que éstos, los actuales. Debo tener claros los puntos débiles de la cultura del chaval de hoy (para aminorarlos o corregirlos) y los puntos fuertes (para, aprovecharlos e insistir en ellos).
Puntos débiles:
Todo fácil, abundante: Descubrimiento por experiencia del valor de superar dificultades.
Comodidad: Valorar con los hechos al que se esfuerza. Ejemplos de deportistas brillantes y trabajadores.
Dificultad para aguantar las dificultades, para ser constante, etc. Hay que sostenerles en el esfuerzo, tratar de hacerles ver su valor para todo, no permitir que se entreguen ("para nosotros como si fuéramos 0-0; vamos a tratar de ganarles en este tiempo que queda").
Individualismo, necesidad de brillo personal: No somos nada sin los demás. A la larga se quiere alque aporta al grupo. Ese recuerdo y cariño me acompañará siempre.
Puntos fuertes:
Gusto por lo bello, bonito, brillante: Dar su ocasión al riesgo y a la creatividad.
Deseo de lo gozoso y expansivo: Combinar el entrenamiento exigente con algún rato de diversión yexpansión.
“El Entrenador nunca puede abstraerse del partido o del entrenamiento. Nunca puede dejar abandonado el equipo, ni material ni moralmente”
RESUMEN DE ASPECTOS QUE NO PUEDEN FALTAR EN UN DEPORTE EDUCATIVO
Son aspectos necesarios siempre, pero de renovada actualidad ante el ambiente que nos rodea y modela nuestra mentalidad sin darnos cuenta:
1. Ética y deportividad absoluta, que no están para nada reñidas con el juego intenso, fuerte y combativo. Ha entrado un estilo de relativización ética muy peligroso: fingimientos de faltas, faltas "tácticas" aplaudidas por el comentarista... ¿Nos estamos habituando a que el fin justifica los medios?
2. Hay que aprender, hay que evolucionar, hay que "arriesgar" en los entrenamientos para dar un paso técnico más, hay que saber el momento oportuno para ello y alentarlo, hay que trabajar en los defectos. Somos jóvenes, tenemos que crecer, abajo el conservadurismo (pero el entrenador se debe guardar una carta en la manga para cuidar la fe y la moral de su equipo).
3. Experiencia, Reflexión, Acción. Constante, sobre cualquier hecho relevante. Se aprende con los hechos, se aprende viviendo... Eso sí con los hechos iluminados por la reflexión y la palabra breve y sabia. Luchamos así contra la invasión de imágenes y eslóganes que nos entran sin reflexión. Y no olvidar lo dicho sobre la Acción.
4. Nos lo hacemos nosotros. Lo hacemos entre todos. También, de algún modo, el entrenador.
5. Del sentido de equipo (vital) al aprecio por los otros equipos, por las otras funciones (árbitros, padres, directivos), por los "otros". Con sentido crítico: para valorar, agradecer y aprender de lo bueno; para evitar lo malo y no justificarnos con sus fallos.
Juan José Moreno Pérez de A., sj
Promotor Deportivo. Colegio San José. Durango (Bizkaia) 

El jugador Base

Moisés Sánchez Mora

INTRODUCCIÓN
El Base ocupa en la cancha la más difícil e importante de las cinco posiciones.
Es el responsable de organizar y hacer jugar al equipo, asegurándose de que todos los jugadores desarrollan su labor sobre el campo de juego y, sobre todo, de crear oportunidades para los compañeros y para sí mismo, en este orden.
Dirige el juego y decide cómo se mueve el equipo.
Debería ser una extensión del entrenador sobre el campo y tener una relación muy cercana con los entrenadores además de ser un buen conocedor del juego.
El Base necesita controlar todas las fases del juego reconociendo y respondiendo al tipo de defensa que juega el equipo oponente (zona, individual, etc.) asegurándose de que sus compañeros están en la posición adecuada al comienzo del sistema. Contra la presión defensiva de su adversario tiene que organizar el juego e iniciar el ataque mientras mantiene el balón.
Generalmente es el jugador más pequeño del equipo, -pequeño es un término relativo en baloncesto- y juega la mayor parte del tiempo lejos de la canasta, tanto en el campo ofensivo y como defensivo.
Las características fundamentales que el Base debe reunir son de estructura técnica y mental y no de estatura.
Para realizar el trabajo tiene a su disposición recursos estratégicos que debe poner al servicio del grupo, pero su aportación individual también puede ser importante en momentos señalados sin perjudicar a los otros miembros del equipo.
En otras palabras, él también tiene que anotar sin desorganizar el ataque
Conjugar su aportación individual y el desarrollo de las habilidades de dirección inherentes a su responsabilidad es uno de los aspectos más difíciles del Base.
Debe pensar constantemente sobre qué es lo mejor para el equipo y controlar sus reacciones ante las situaciones de juego que se produzcan.
 No puede actuar sin pensar. Si actúa sin pensar no es un jugador válido para el puesto pues nadie tendrá confianza en él.
Sin embargo, jugar de Base puede ser también la más satisfactoria de las cinco de posiciones del equipo si es capaz de leer el juego, de controlar a los compañeros y a si mismo y de ejercer la función de liderazgo en la cancha.
Como el balón está en sus manos frecuentemente tiene todas las condiciones para poder organizar y controlar del “tempo” de juego.
RESPONSABILIDAD EN LA DEFENSA
No se necesita robar el balón, simplemente se debe añadir presión defensiva al atacante.
La responsabilidad del Base es añadirle presión al atacante con balón. El problema del jugador con balón es el propio balón por eso ¡Añádele presión!
Un Base debe ser inteligente aplicando las estrategias individuales.
¿Eres un Base grande y tratas de defender al otro Base muy próximo a él?
Si el atacante sale a toda velocidad deberás retroceder rápidamente. ¿Quién ganará? No es demasiado difícil adivinarlo
Fuerza al atacante a botar con su mano débil.
Lo que necesitas hacer cuando aplicas presión defensiva es forzarle siempre a que vaya con su mano débil y por las bandas. Aplica presión defensiva extendiendo ampliamente los brazos.
La presión en toda la cancha requiere que estés en una condición física excelente.
La mayoría de los equipos empiezan su ataque en el lado derecho de la cancha porque los Bases son diestros. Obliga a iniciar el ataque por el lado contrario.
Los equipos no están acostumbrados a hacer jugadas en el lado contrario al que está habituados.
Habla en defensa. Los jugadores Pivots son los líderes en defensa, ya que tienen la visión de toda la cancha. Su ubicación les permite el control visual de la cancha. Pero el Base es el líder emocional en defensa.
Tiene que decir expresiones como: ¡Vamos!, ¡Presión!, ¡Ahora! ¡Niégale el balón! ¡Sube! ¡Baja! Etc.
El Base debería dar instrucciones verbales SIEMPRE en la cancha. Habla a los compañeros y sé el líder verbal en la cancha.
Debería tener una regla en defensa: si hablas a un compañero o a todo el equipo has de dar una instrucción, no un reproche; has de ser constructivo.
Sé positivo y constructivo con los otros jugadores
BALANCE DEFENSIVO
En el balance defensivo el Base es el primer jugador atrás y tiene una visión de la totalidad de la cancha.
Debe dar órdenes verbales a sus compañeros: a la derecha, a la izquierda, balón, tuyo, mío, sube, baja.
El balance debe ser recordado constantemente. El Base tiene que dirigir el tráfico, hablar, dar seguridad.
 No permitir canastas fáciles. Los jugadores que botan con su mano derecha, lo más probable es que se vayan por el lado derecho.
Debe jugar rápido, listo, vivo, sagaz, defensa dura, posición agachada.
Contener la penetración inicial. Hay que contener el bote al jugador contrario hasta que lleguen tus compañeros a ayudarte en defensa.
No permitir nunca al equipo contrario realizar una bandeja después de una transición.
El primer trabajo es retroceder y hacer bajar rápidamente a los demás compañeros. Presionar el balón y no permitir que el otro equipo ataque rápido.
Conocer la situación de falta. El Base debe saber cuándo hacer falta. Es el entrenador en la pista.
RESPONSABILIDADES EN EL ATAQUE
Los entrenadores no se preocupan cuando los Bases saben tirar de lejos, sólo se preocupan cuando los Base no saben tirar.
El Base debe tener mentalidad creadora y debe sentirse orgulloso de pasar el balón.
En un equipo ideal los cinco jugadores deberían promediar cifras dobles (por ejemplo, asistencias y puntos de dos cifras)
Los lanzamientos lejanos permiten al equipo un mejor balance ofensivo por lo que todos los jugadores deberían ejecutar tiros lejanos. Ningún equipo focaliza los tiros en un solo jugador.
La responsabilidad de un buen Base es distribuir el balón por lo que debe pensar siempre por este orden: Primero pasar, después tirar y aunque debe tener asumido que su función es suministrar balones al resto jugadores, su objetivo debería ser promediar un DOBLE/DOBLE (10 puntos y 10 asistencias).
El Base siempre que ataca debe tener mentalidad colectiva debiendo hacer intervenir a sus compañeros en el ataque porque cualquier jugador, si anota, estará a continuación muchísimo más motivado en defensa.
Un buen Base es un conductor generoso del equipo implicando a sus compañeros en el juego incrementando el nivel de intensidad en la actitud de tus compañeros.
El Base debe ser el equipo.
Resumiendo, el Base es el guía que conoce y conduce el juego, marca las jugadas, controla el “tempo” del juego y con su actitud arrastra emocionalmente a sus compañeros.
Entender las otras posiciones del juego le ayudará a ser un jugador completo.
El Base tiene la responsabilidad de no perder el balón ya que controla la pelota en ataque el 40% del tiempo
El Base debe ser capaz de:
• Manejar la pelota.
• Leer la defensa. Controla la situación del juego.
• Controlar el juego del equipo.
• Manejar el “tempo” de juego.
• Organizar el juego defensivo y de ataque.
• Tener capacidad física para la defensa.
• Tirar de lejos.
• Tomar decisiones.
• Crear juego.
• Penetrar y asistir.
El baloncesto se convierte en juego colectivo mediante el fundamento esencial del pase.
El pase-asistencia es importante, pero también lo son los pases que ayudan a mover la defensa o los que sirven para tener más velocidad en los contraataques.
• Pasar al jugador que corta en puerta atrás.
• Pasar al jugador que corre suelto en el contraataque.
• Pasar al jugador exterior que tiene ventaja a la salida de un bloqueo.
• Pasar al Poste en su continuación hacia la canasta tras un bloqueo directo.
• Pasar con seguridad para poner en acción una jugada.
El Base tiene que leer la defensa para poder señalar y dirigir el juego ofensivo. Cuando el equipo recupera el balón y el equipo se está situando para correr la transición ofensiva el Base no siempre debe botar inmediatamente. Dependerá del tiempo-tanteo, de la situación de partida de los compañeros y de la reacción de los defensores adversarios.
Debe supervisar qué está pasando, decir a los compañeros que avancen y dirigir la jugada.
Un Base inteligente debe tener el control de la situación del juego y del “tempo”. Leer la defensa y evaluar el riesgo respecto al “tiempo-tanteo” es un aspecto crítico del juego.
De igual modo debe reconocer las situaciones del juego para que el equipo haga canasta y sepa que él es el guía del equipo dotado de paciencia, aplomo y serenidad.
Director del juego.
El Base debe ser capaz de cambiar el juego dependiendo de la situación, hablar y decir a los compañeros dónde deben ir y cuándo.
Su lanzamiento de tiros de tres es vital para mantener atenta a la defensa.
El Base tiene que trabajar para liberar a sus compañeros. Esto incluye no solamente pasar bien el balón, además tiene que crear oportunidades de tiro para tus compañeros.
Debe ser capaz de dar el pase correcto y crear oportunidades de tiro o penetración para los compañeros.
Hay cuatro maneras de hacerlo:
PRIMERA: atraer y pasar (para un exterior)
• El Base dribla para penetrar.
• Atrae al defensor de su compañero.
• Pasa el balón a su compañero libre.
• Si el Base está en la línea de tres, debe tener la habilidad de atacar al jugador contrario y a continuación dar el balón. Esta es una habilidad ofensiva que el Base debe dominar, disfrutar haciéndola y aplicarla después de leer la defensa.
El Base no ha de ir hacia el aro sino hacia el defensor. No se ataca el aro, se ataca al defensor de un compañero para atraerle, el compañero se aleja y se le pasa el balón.
SEGUNDA:
• atraer y bandeja (Para un interior)
• El Base sobrepasa a su defensor.
• Se dirige hacia el Pivot contrario que le salga al paso.
• Pasa a su pivot.
TERCERA:
• Pantalla al defensor del alero, después de haber pasado el balón al otro alero.
• Este bloqueo a un defensor debe ser fuerte. Hacer bloqueos débiles permite al contrario rodear el bloqueo.
CUARTA:
• Cortar y aclarar la posición después del pase.
• El Base abre espacios para que el compañero con balón juegue 1x1.
El Base debe ser buen tirador, por lo que practicará el tiro de tres en diferentes situaciones de juego.
• Tiro en suspensión después de bote.
• Tiro en suspensión después de un paso lateral.
• Tiro desde el área de los tiros libres.
• Tiros de 3.
• Recibir y tirar.
• Penetración y tiro en elevación cerca del aro.
• De contraataque.
• Después de bloqueo.
• Fintar tiro y paso lateral.
• Tiros libres.
• Al final del partido, la presión añadida suma dificultades a las situaciones de tiros libres. El Base debe ser capaz de convertir los tiros libres
• También debería tener un mínimo de dos asistencias por cada pérdida de balón, aunque los mejores Bases mantienen un índice de tres asistencias o más por cada pérdida de balón
• RESPONSABILIDAD EN EL CONTRAATAQUE
• El Base debe tener la habilidad de botar el balón mientras corre superando en velocidad a la mayoría de los defensores siendo capaz de subir el balón más rápido de lo que el defensor pueda correr.
• Debe ser explosivo con el balón ya que esta explosividad le permite crear oportunidades de contraataque.
• Debe leer la defensa contraria, y saber cuándo es posible el contraataque y cuando no.
• En el contraataque buscará pasar el balón a sus compañeros a la mano y en la dirección en la que va el jugador. Aprovechará a los compañeros sueltos en el campo ofensivo pasándoles el balón a la carrera.
RESPONSABILIDADES EN EL REBOTE
• Rebotear es bastante difícil para el Base, ya que él es el responsable del balance defensivo.
• El Base no consigue muchos rebotes ofensivos. Retrocede y organiza la defensa.
• Es preferible que el Base defienda el contraataque adversario a que vaya a los rebotes ofensivos ya que el modo más fácil de perder un partido es ceder canastas por los contraataques del equipo adversario.
RESPONSABILIDAD EN LOS TIROS LIBRES
• El Base debe asegurarse de que los compañeros están alineados correctamente: los compañeros altos se emparejan en las posiciones con los adversarios comparables en tamaño y fuerza, Intentando alinear a los jugadores por tamaño y fuerza.
• En los tiros libres deberá estar en posición defensiva para evitar los pases de salida de los tiros libres.
• En los tiros libres defensivos será más importante asegurar el rebote que conseguir un pase rápido de salida en el contraataque

El Jugador Escolta

Moisés Sánchez Mora

En un equipo de baloncesto el jugador escolta, también conocido como “dos”, ocupa una de las cinco posiciones tradicionales. El objetivo principal del jugador escolta es anotar puntos para su equipo y en algunos equipos también quieren que suban el balón al campo ofensivo. 
CARACTERÍSTICAS
El jugador escolta, como el resto de las posiciones en el baloncesto, tiene unas características específicas, esenciales para ayudar a su equipo para conseguir la victoria. Su primer objetivo es anotar puntos. Normalmente, los jugadores escolta son más grandes que los jugadores base, pero el tamaño no inhabilita a los más pequeños a jugar en esta posición. 
Los escoltas pueden ser los mejores tiradores en suspensión, recibiendo el balón después de una salida con bloqueo y tirando sin bote, y también pueden ser grandes penetradores hacia canasta, con capacidad para acabarlas en suspensión, bandeja o asistencia.
LOS ESTILOS DE JUEGO
El jugador escolta es reconocido por su talento para hacer canastas, por su habilidad en el 1x1 y, como consecuencia de las obligadas ayudas, para abrir juego al resto de los compañeros con asistencias interiores o exteriores. El escolta debe tener un excelente dominio del balón y de lectura del juego aunque el pase no es su prioridad principal. Aunque un buen escolta puede suplir eventualmente al jugador base, su intervención se centrará la mayoría de las veces en anotar, permitiendo que el base se ocupe de distribuir el balón. Muchos escoltas más altos pueden también jugar de alero pequeño. La altura varía; la mayoría de los escoltas en el baloncesto profesional tienen entre 1.90 m. a 2.00 m.
Michael Jordan, quizás el jugador de baloncesto más conocido en la historia del baloncesto, jugaba sobre todo como escolta, ayudando a definir el papel de esta posición en el baloncesto moderno. Sus habilidades, especialmente su capacidad de cortar hacia canasta, conformaban la característica dual de jugador alero y de escolta.
DESCRIPCIÓN GENERAL DEL JUGADOR ESCOLTA
Las responsabilidades del escolta son casi tan importantes como las del jugador base.
La responsabilidad primaria del escolta es buscar la canasta y tirar. Primero juega para anotar y como opción secundaria pasa el balón.
El escolta debe anotar y mantener sus porcentajes. Mínimo un punto por posesión.
CUALIDADES TÉCNICAS
Conseguir tiros con ventaja sobre el par defensor.
Gran finta de tiro.
Tiro después de dribling.
Tiro tras bloqueo.
Tiro en carrera.
Habilidad en el 1x1.
Lectura del juego.
ENTRENAMIENTO
La media es de 15-20 puntos por partido. Consiguiendo 15 puntos se ha hecho bien el trabajo.
Con el entrenamiento se consigue la confianza y la habilidad para conseguir los objetivos: 300-500 tiros diarios fuera del entrenamiento de equipo.
Estudioso del juego. Los grandes tiradores tienen los mismos hábitos de práctica.
Calienta con el mayor volumen de tiros.
“Los fundamentos no cambian, sólo los jugadores que los usan”
RESPONSABILIDADES OFENSIVAS
Consigue espacio y tiempo para tirar.
Habilidad para conseguir el tiro decisivo. Conoce perfectamente cómo usar los bloqueos para tirar. Pasa el bloqueo hombro con hombro.
Consejo: escribe los movimientos del equipo y reconoce tus movimientos en el espacio. “Crea tu imagen”
Tienes que tener 4-5 movimientos como mínimo para tirar desde 1x1.
Mentalidad ofensiva. Primera responsabilidad: el tiro y si no puedo el pase.
Solo pases abiertos o a jugadores libres.
La segunda responsabilidad es subir el balón si está presionado el jugador base. Debes tener recursos para conducir el balón en transiciones rápidas y bajo tráfico y presión.
Dos movimientos como mínimo en posición de poste bajo. Aprovecha tu ventaja física sobre los defensores pequeños o de menos peso.
Debes ser excelente pasador sobre los postes. En las posiciones interiores se consiguen los mejores porcentajes. Los equipos que no juegan con los interiores no ganan.
Todo lo anterior significa que tienes que estar pendiente de ti mismo todo el tiempo.
“Se suficiente hombre para tomar la responsabilidad y lo suficientemente bueno para hacerlo”
RESPONSABILIDADES DEFENSIVAS
Para dar el salto de calidad definitivo tendrás que haber dominado todo lo anterior y además jugar una defensa tan buena como tu ataque. Debes conseguir parar el balón y defender 1x1 tratando de que tu base te ayude lo menos posible.
Mantén a tu atacante bajo sus porcentajes de anotación y habrás hecho tu trabajo. No vale la alternancia de canastas con tu oponente directo.
Un buen trabajo es que te meta menos de 10 puntos.
Minimiza las oportunidades de tu oponente. Estate siempre flexionado y no cometerás errores.
No tienes que robar balones, contén a tu oponente.
No permitas que tire de tres puntos.
No permitas que penetre por los fondos de la cancha.
No permitas que tire en bandeja.
Eres el segundo jugador responsable del balance defensivo. Vuelve al centro de tu zona. Construye tu defensa desde atrás.
Tienes que tener la habilidad de hacer 2x1 en los postes y recuperar a tu par.
“Con una buena defensa conseguirás ser un jugador total”
RESPONSABILIDADES DE REBOTE
Bloquea siempre a tu oponente cuando el balón sale hacia canasta.
Recupera 3-5 rebotes. En posiciones exteriores pendiente del rebote largo.
RESPONSABILIDADES DEL CONTRAATAQUE
Eres el jugador que finaliza el contraataque.
Vete contra tu defensor y busca la falta.
Tira de 3 en carrera. Uno o dos botes más tiro.
RESPONSABILIDADES DEL TIRO LIBRE
Hace falta práctica y dedicación.
Entrena 300 tiros libres al día.
80 % en los tiros libres.
“El esfuerzo y la disciplina son contagiosos. Empieza a ser un líder”

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