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Los Fundamentos

Los Fundamentosen del Baloncesto son la base técnica para el desarrollo de las aptitudes motrices y comportamentales, que cada jugador debe tener para poder actuar como miembro de un equipo, encaminadas a lograr el dominio del balón y el propio desenvolvimiento en la cancha para así realizar las acciones de defensa y de ataque propias del juego.

El profano se inicia en el mundo del baloncesto, realizando estas acciones con un trabajo que se puede denominar "de práctica, de habilidad, de manejo de balón etc.", sin prestar atención a la técnica porque la desconoce.

Perfeccionarlos, requiere la intervención de un entrenador con correcciones y trabajos técnicos en detalle.

Como el dominio de los Fundamentos es básico para el desarrollo del juego en equipo, los entrenadores dedican una gran parte del tiempo de entrenamiento al progreso y enriquecimiento de los Fundamentos Individuales de cada jugador.

El conjunto de los Fundamentos constituye, y proporciona al jugador, la "Técnica Individual".

Las pautas para conseguir esa mejora Técnica Individual requieren :

. Entrenar: Con un trabajo metódico y repetitivo de mecánica pura, para más tarde entrar en el detalle, y consolidar lo aprendido con ejercicios de aplicación en situaciones reales de juego.

. Jugar: Utilizando sistemas que permitan a los jugadores aplicar sus capacidades técnicas y desarrollar su iniciativa personal. 

El Pase 

El baloncesto se convierte en juego colectivo mediante el fundamento del pase. La rapidez de los desplazamiento del balón favorece el juego del equipo.

Un equipo carece de buen juego de ataque si no tiene dominio en los pases y no es posible ver un buen equipo de baloncesto sin habilidad en ellos. Las pérdidas de balón son, con frecuencia, causa determinante de las derrotas al verse reducido el número de tiros a la canasta minimizando los aciertos de los buenos tiradores. Consecuentemente diremos que un equipo con pocas pérdidas de balón tiene muchas posibilidades de ganar cualquier partido.

Las ventajas del buen pase son:

. La culminación de una situación favorable cuya resolución ha sido favorecida por una buena acción conjunta, tanto del pasador como del receptor.

. La posIbilidad de que el receptor efectúe una acción de tiro o de penetración inmediata a la recepción del balón, sorprendiendo a la defensa. 

Para dominar el pase es necesario seleccionar adecuadamente el tipo de pase más útil para la ocasión, y además dominar una serie de aspectos técnicos:

. Control visual de los compañeros y defensores. Ajustar los pases en relación al receptor y su defensa. Precisión.

. Pases fuertes y rápidos. No violentos. Trayectoria lineal. Utilizar los pases picados solo en espacios cortos y con malos ángulos.

. Autobloqueo al recibir. El receptor debe pedir el balón con la mano exterior.

. Pasar el balón al lado alejado del defensor.

. Usar fintas y pivotes, en las ocasiones que lo requieran, son responsabilidad, en el éxito del pase, tanto del pasador como del receptor. No descubrir la dirección del pase. Engañar con la cabeza, los pies y el balón.

. No mirar directamente al compañero receptor.

. Pasar con la mano más cercana al receptor. Elegir el tipo de pase más apropiado a cada situación. Control con las puntas de los dedos.

. Tener en cuenta la relación velocidad-distancia.

El defensor ofrece unas zonas por las que el balón puede ser pasado. Las zonas próximas al cuerpo y la cara y las de los pies son las más adecuadas para pasar el balón en dirección al compañero receptor.


DETALLES TÉCNICOS DEL PASADOR

. No agarrar el balón con las palmas.

. No abrir los codos al pasar.

. Control visual de la defensa.

. Antes de pasar se ha de fintar. Engaña con el pase picado y pasa alto, y al revés.

. Pasar al lado favorable de recepción. Buscar buen ángulo. Pasar con la mano más cercana al receptor.

. Preferentemente equilibrado, con los pies en el suelo.

. Tener el balón en condiciones de pasar, tirar o botar.

. No pasar el balón blando. Tampoco de forma violenta. Pases rápidos. Trayectoria lineal. Precisión.

En el pase intervienen cinco factores determinantes:

. El aspecto estratégico.

. La concentración.

. El movimiento después del pase.

. El receptor.

. El pasador. El aspecto técnico. 

EL ASPECTO ESTRATÉGICO

Ha de saberse elegir entre la conveniencia del pase o el control del balón, en dependencia a la situación de la defensa adversaria, y el factor de riesgo que se pueda asumir en la relación tiempo-tanteo.

LA CONCENTRACIÓN

Nos permite reconocer la situación de los posibles receptores y sus defensas, y elegir la acción más útil y correcta. Una concentración adecuada nos permitirá, además, entender y reaccionar rápidamente para decidir cómo, cuándo y dónde debe ser pasado el balón.

EL MOVIMIENTO DESPUÉS DEL PASE

Las acciones posteriores al pase sitúan al jugador en las opciones de participar en el desarrollo de diversas situaciones colectivas del juego. Cuando se realiza un pase, el receptor tiene que saber qué hace el jugador que le ha dado el balón, por lo que la acción que éste efectúe deberá ser favorable par el equipo.

El jugador que pasa el balón puede desarrollar los conceptos siguientes:

. Realizar un aclarado y jugar su opción tras la inversión del balón.

. Ir tras el balón y pedirlo mano a mano.

. Bloquear directamente al jugador que tiene el balón

. Bloquear a un tercer jugador en bloqueo indirecto.

. Buscar una recepción cortando hacia canasta para recibir el balón, por delante o en puerta atrás, o situándose en una posición de ventaja para recibirlo.

EL RECEPTOR

La responsabilidad en el éxito del pase está compartida entre el pasador y el receptor. Para el éxito de un pase, las maniobras del receptor para situarse en las mejores condiciones son tan decisivas como las del pasador.

El trabajo del receptor es la de buscarse la mejor posición para recibir el balón, mediante fintas, autobloqueos, cortes y puerta atrás. Debe proporcionarse ventaja y abrir una línea de pase óptima en condición favorable respecto a la defensa y el aro:

. Las piernas adoptan una posición flexionada, tanto más cuanto más próximo esté la defensa y se tenga que trabajar el autobloqueo.

. Para que el compañero con balón sepa dónde pasar el balón, el receptor marcará con la mano la dirección del pase.

. Si el defensor sobremarca, el receptor debe ir a por el balón y proteger la recepción con el cuerpo.

. El pasador debe seleccionar la dirección del pase, hombro interior o exterior, en relación al desplazamiento del receptor y su defensa sabiendo la respuesta que va a dar su compañero a la reacción de su defensor.

El receptor dependiendo de la dirección del pase, tomará el balón con las dos manos o con una sola para atraerlo al contacto de las dos e iniciar el siguiente gesto.  

Se controlará el balón con los dedos. 

. En general ir a por el balón. No permanecer con los pies quietos.

---- En los pases cortos dando un paso hacia el balón.

---- En los pases largos dependerá del tipo del pase y de la defensa.

Proteger el balón:  Dependerá de la acción del defensor y de la posición en la cancha.  

. Encarar el aro de forma inmediata. 

El balón siempre en movimiento.  

---- Tirando a canasta. 

---- Driblando. 

---- Pasando. 

---- Amagando.  

---- Pivotando.  

La recepción se puede dividir en dos tipos: 

Recepción estática 

. Recepción en movimiento

En ambos supuestos el balón se puede tomar de dos maneras:  

Con dos manos 

Con una mano  

DETALLES TÉCNICOS

Controlar constantemente el balón. No perderlo de vista. 

Relajado.  

Busca el balón.  

Indica el punto de recepción.  

Las manos sobre la cintura.  

Viendo el balón hasta contactar con él.  

RECEPCIÓN EXTERIOR

Se intentará recibir lo más próximo al aro. Hacerlo así crea la máxima presión al defensor. El atacante, cuando recibe el balón en posiciones próximas al aro, podrá tirar con el mejor porcentaje, le permitirá abrir líneas de pase hacia el interior o penetrará con éxito hacia el aro. 

El receptor deberá dar un paso hacia el balón, lejos de la defensa y no esperar que le llegue el balón. Una vez recibido el balón en posición exterior, deberá girarse hacia el aro utilizando el tipo de pivote que le sitúe lo más rápidamente en posición de triple amenaza. Este tipo de pivote se determinará en relación a la presión de la defensa y de la acción posterior. Las capacidades técnicas y físicas son determinantes para la selección de esa acción. 

RECEPCIÓN INTERIOR

Uno de los objetivos más importantes que se marcan los equipos de baloncesto en el desarrollo de su juego colectivo es que los jugadores interiores reciban balones. Generalmente, en las transiciones la primera intención es hacer llegar un balón interior. Una lenta adaptación a la fase defensiva del equipo contrario puede favorecer canastas fáciles. 

La recepción próxima a la canasta de cualquier jugador es una amenaza para la defensa. Esta, se verá obligada a cerrarse, con lo que se abrirán líneas de pase y posibilidades en el juego exterior. Esta recepción se convierte en una lucha por la posición. Según se comporte la defensa se deberá controlar la posición en autobloqueo con la pierna y el brazo más próximos al defensor, extendiendo la pierna y el brazo alejado para abrir una línea de pase. Los movimientos cortos, las fintas y los pivotes son imprescindibles para conseguir una buena posición interior. 

La coordinación temporal entre receptor y pasador es en este punto esencial, por lo complicado que resulta conservar esta posición. 

RECEPTORES PARADOS Y EN MOVIMIENTO. NORMAS COMUNES

El receptor mira siempre el balón hasta su agarre. 

El receptor facilitará el pase mostrando el punto de recepción.  

El “timing” es indispensable.  

Antes de recibir el balón se deberá preparar la posterior acción técnica.  

Al recibrlo es imprescindible la protección del balón y el control del juego.  

EL RECEPTOR ESTÁTICO

El defensor del jugador ubicado cerca de la canasta dificultará la recepción de los pases interiores. El jugador receptor deberá saber mantener contacto con el defensor con autobloqueos. Mantendrá inmóvil como pie pivote el pie más próximo al defensor, controlando al defensor con el brazo interior y pidiendo el balón con la mano exterior. 

La recepción será con la mano exterior, saliendo a por el balón si procede con el movimiento lateral del pie exterior.  

El pase debe ir dirigido donde nos lo pida el receptor. En el caso de que el receptor esté parado, el balón deberá pasarse al punto alejado del defensor usando el tipo de pase más adecuado. 

Si el receptor tiene la mano alta con los dedos apuntando hacia arriba, usaremos un pase sobre la cabeza con dos manos o al lado de la cabeza con una mano. Si el receptor tiene la mano baja, se usará un pase picado. 

La posición del receptor no determina el mismo tipo de pase. El tipo de pase lo determina el ángulo y la defensa. Estando el receptor en el poste bajo, en línea entre el pasador y el aro, el pase deberá ser picado. En esa misma posición, con el pasador fuera de la línea entre receptor y aro, el pase debería ser alto con una o con dos manos, encima de la cabeza.  

Al recibir el balón mantener un pie inmóvil en pivote. 

Proteger el balón del defensor con el brazo y el cuerpo.  

Para recibir el balón, extender el brazo y el pie del lado alejado del defensor.  

RECEPCIÓN CON DOS MANOS

Si el balón llega de frente y al pecho, el balón se toma con las dos manos.  

En posición básica.  

. Las palmas de las manos en dirección al balón.  

. Extender las manos, dando un paso, al encuentro del balón.  

Al recibir el balón, amortiguar el pase flexionando los brazos.  

Colocar el balón en triple amenaza. Encarar el aro girando el cuerpo.  

RECEPCIÓN CON UNA MANO

Si el balón llega lateralmente:  

En posición básica. 

Se extiende la mano, pidiendo el balón en el punto en que se quiere recibirlo o en la trayectoria del balón.  

La palma de la mano mira el balón.  

Al recibir el balón, amortiguar el balón flexionando el brazo. Después, asegurar el balón con las dos manos.  

Situar la posición en triple amenaza, encarando hacia el aro.  

El punto de recepción del balón corresponde al pasador. Está influido por la defensa y/o la dirección del desplazamiento del receptor. Cuando se recibe en una posición exterior y no hay presión defensiva, el pie de pivote se puede hacer corresponder con el mismo lado de la mano de recepción. Este giro es necesario para encarar rápidamente el aro, poder realizar una salida abierta por el lado contrario a la recepción del balón e invertir el balón de lado. También se puede hacer coincidir el pie pivote contrario a la mano de lanzamiento para jugar 1x1.  

RECEPTOR EN MOVIMIENTO

El pase deberá ir adelantado, teniendo en cuenta los siguientes condicionantes:  

. Las líneas de los límites del campo. 

. La proximidad de la canasta.  

. La defensa.  

. La velocidad del receptor.  

. La dirección del receptor.  

. La distancia del receptor.  

El pase irá dirigido a la altura de la cabeza, en pases largos, o a la altura de la cadera para pases picados, teniendo en cuenta la relación velocidad-distancia. 

Alargar la pierna del mismo lado que la mano de recepción. El primer contacto es con la mano alejada. 

. Al recibir el balón, colocar la palma de la mano de frente a la trayectoria del balón.  

. El balón se lleva a la otra mano para controlarlo junto al cuerpo.  

EL PASADOR. EL ASPECTO TÉCNICO

El buen pasador es el que domina todas las formas posibles de pase y su mejor selección. Tiene recursos y sabe escoger correctamente el tipo de pase adecuado a cada situación. 

En este apartado técnico intervienen de forma determinante:  

La recepción del balón, dependiendo de la dirección del pase y la defensa. 

. Las presas del balón.  

. El equilibrio.  

Los tres conceptos fundamentales del pase que a continuación explicamos son:  

. El ángulo del pase. 

. La dirección del pase.  

Los tipos de pases.  

EL ÁNGULO DEL PASE

Lo mejora el pasador directamente, mediante pivotes, elección de mano cercana al receptor o con desplazamientos en bote.  

Lo mejora el receptor, mediante autobloqueos, fintas y desplazamientos para buscar espacios adecuados.  

Dependiendo de la trayectoria del receptor, se puede apoyar en un tercer jugador, que colabora para hacer llegar el balón.  

LA DIRECCIÓN DEL PASE

La dirección del pase depende de varias circunstancias.  

Según la mano-señal del receptor. Si la mano está baja con los dedos señalando el suelo, se está pidiendo un pase picado. Si pide el balón con la mano alta, alejada del defensor, está pidiendo un pase alto. 

. Según la dirección del desplazamiento.  

. Según la defensa. Pase a hombro interior o exterior.  

LOS TIPOS DE PASES

Cada situación de juego requiere su adecuado tipo de pase, de ahí que la elección del pase a emplear sea decisiva para su éxito. 

Detalles técnicos comunes a todos los tipos de pases:  

Control con las yemas de los dedos. 

Codos dentro.  

Presas paralelas. Muñecas flexionadas.  

. Balón a la altura del pecho.  

. Estirar los brazos.  

Seguir la trayectoria con el cuerpo.  

Descansar las muñecas. 

El Bote

El bote de balón es otro de los fundamentos importantes del baloncesto, ya que para desplazarse por el campo con el balón el jugador necesita botarlo. Para que el jugador preste la máxima concentración en otras facetas del juego el bote debe ser natural y automático sin mirar el balón. 

Es un recurso que reúne posibilidades y limitaciones en el inicio y en su terminación, por lo que precisa ser dominado para sacar ventajas técnicas, y para no incurrir en errores de reglamento. 

Debe ser dominado por todos los jugadores del equipo, y usarse las dos manos en su realización. La utilización indistinta de ambas manos permite desarrollar los recursos más adecuados en cualquier situación y dirección. 

La mano impulsora deberá adaptarse al balón para manejarlo a conveniencia en los ángulos más adecuados. Se usará la mano más alejada del defensor, generalmente, para conseguir la mejor protección. Además, el brazo que no maneja el balón también colabora en la protección del balón. 

Ha de tenerse en cuenta la norma más importante en el manejo del balón: saber cuándo hay que driblar. Hay diferentes opiniones en relación a la utilidad del bote. La regla general es: "No driblar si se puede sacar provecho del pase". 

El uso excesivo del dribling perjudica el concepto de grupo y el juego colectivo, por lo que debe controlarse su uso e imponer unas normas que lo regulen. El jugador deberá saber cuando utilizar el bote y sus diferencias técnicas. Deberá botarlo solamente en los supuestos siguientes:  

Adelantar el balón a lo largo del campo. 

Mejorar el ángulo del pase o efectuar un tiro.  

. Para efectuar un tiro. 

Penetrar venciendo la oposición defensiva.  

Salir de dificultades y presiones.  

Equilibrar espacios.  

. Situar las posiciones de los compañeros en el campo.  

. Alejarse para no ahogar al Pivot.  

Gastar tiempo para los desmarques de los compañeros.  

. Invertir el balón de lado.  

Partiendo de la posición básica: 

. El balón se bota exteriormente al lado del pie, cerca del cuerpo. 

. Los dedos acompañan el balón. No lo golpean.  

. La muñeca impulsa el balón y lo amortigua cuando sube. La mano acompaña el balón con la extensión del brazo, reduciendo el tiempo de no contacto con el balón.  

Al botar el balón se mueve el antebrazo y la muñeca. En la fase de contacto, ha de saberse dominar el balón para modificar el ángulo de bote a conveniencia, y favorecer la posibilidad de aplicar diferentes alturas, cambios de ritmo y dirección.  

El balón se coge con los dedos y mientras se bota se controla el mayor espacio visual de campo.

El entrenamiento debe crear unos automatismos motores que permitan coordinar el manejo del balón con los movimientos de los pies, y poder recurrir con éxito a la utilización de las variadas técnicas:  

Efectuar botes fuertes. De esta manera el balón está el menor tiempo sin contacto con la mano.  

La altura del bote deberá estar en consonancia con la velocidad del desplazamiento, y la necesidad de protección.  

Cabeza alta para controlar los espacios y las situaciones de juego. No mirar el balón. Controlar el resto del campo. El bote debe ser básicamente un medio técnico al servicio del grupo.  

. Controlar el balón con las puntas de los dedos. Las necesidades en el manejo del balón obligan a modificar constantemente los ángulos del bote. La mano se sitúa encima del balón según la dirección del bote, en perpendicular a la dirección del impulso del balón.  

Al botar el balón se han de tener en cuenta los siguientes puntos:  

El balón no sube más alto que la cintura. 

Con el balón en su punto más alto, el codo estará flexionado.  

El tronco se mantiene en equilibrio. No se inclina lateralmente.  

En relación al espacio y a la defensa, intervienen tres aspectos:  

La dirección del desplazamiento. 

La posición del balón.  

La altura del bote.  

ASPECTOS TÉCNICOS  

Botar con la cabeza alta. No mirar el balón. Estar listo para pasar, tirar o penetrar. Nos permitirá concentramos y controlar el mayor espacio posible. 

Cuerpo semiflexionado.  

. Pies abiertos a la distancia de los hombros. 

Un pie más adelantado que el otro, como regla general.  

Amortiguar el bote con la muñeca. La mano estará encima del balón en la mitad superior. Los dedos acarician el balón. No se golpea el balón.  

El brazo contrario protege el balón. Estará apartado del cuerpo. Ayuda al equilibrio del cuerpo y a la protección del balón.  

El bote no más alto que la cintura.  

Bote lateral librando los pies. Botar cerca del cuerpo.  

Evitar los defectos más corrientes:  

---- El que bota nada más recibir el balón.  

---- El que para lanzar a canasta, bota el balón.  

Dominar los cambios de ritmo y dirección. 

Bote alto para velocidad y bote bajo para protección. La altura del bote según la distancia del defensor.  

El contacto con los dedos. Garantiza la aceleración y el control.  

. Saber utilizar las dos manos. Nos permitirá ir en cualquier dirección con el balón protegido del defensor.  

Evitar el bote en las esquinas del campo.  

. Saber independizar el ritmo del bote del balón y del movimiento de los pies.  

SALIDAS EN DRIBLING

El reglamento del Baloncesto prohibe el desplazamiento de los dos pies sin botar el balón. No está permitido mover el pie pivote sin botar previamente el balón. Esto condiciona las salidas en dribling. A continuación desarrollamos los tres tipos de salida con balón:  

Salida abierta. 

. Salida cruzada.  

. Salida en reverso.  

SALIDA ABIERTA

La salida abierta es una arrancada con un primer paso lateral del mismo lado que la mano que bota.  

En posición básica. 

Balón en el centro.  

Adelantar el pie del lado de salida.  

Botar el balón al mismo tiempo, al lado del pie de paso.  

El peso del cuerpo se desplaza adelante para favorecer la salida explosiva. El otro pie impulsa.  

Continuar la carrera. 


SALIDA CRUZADA  

Para la salida cruzada la arrancada se efectúa con un paso que cruza la otra pierna mientras se bota con la mano opuesta, la alejada del defensor.  

Posición básica. 

Balón en el centro.  

. Adelantar, cruzando, el pie contrario al del lado de salida.  

Botar el balón al mismo tiempo, al lado del pie que da el paso cruzado.  

El peso del cuerpo se desplaza adelante para favorecer la salida explosiva. El otro pie impulsa.  

. Continuar la carrera.  

SALIDA EN REVERSO

Este otro tipo de salida es el que puede utilizar un jugador desde una posición más o menos de espaldas al aro, y también es de uso habitual del base en las salidas de contraataque.  

. De espaldas al aro, en posición alejada. 

. Salida por la derecha, pivotando con el pie derecho e impulsando con el izquierdo, dando el paso con este pie.  

. El centro de gravedad se desplaza hacia el lado derecho.  

Se bota el balón con la mano derecha, soltándolo adelante y un poco ladeado a la izquierda.  

Cuando el balón se recibe en posición estática se debe favorecer la salida con impulsos verticales. Cuando se recibe el balón, el centro de gravedad se eleva un poco para favorecer la salida explosiva por el impulso vertical, al mismo tiempo que el pie del lado del desplazamiento debe abrirse un poco hacia la nueva dirección al momento de recibir el balón, con pivote lateral.  

Cuando se utiliza este tipo de salida en espacios más reducidos, el balón se puede proteger mejor botándolo con la mano contraria al pivote, es decir, en el caso expuesto más arriba, con la mano izquierda. El bote de balón debe salvar lateralmente el paso del pie izquierdo. De esta forma, al quedar libre el brazo derecho próximo al defensor, se protege el desplazamiento y se autobloquea las posibles arremetidas del defensor. Lo utiliza habitualmente el jugador Pivot en posiciones de espalda al aro.  

DRIBLING DE VELOCIDAD

Este bote de balón se utiliza para el desplazamiento a la carrera y cuando no hay defensores próximos. Para alcanzar velocidad en la carrera, el jugador deberá impulsar el balón adelantado en un ángulo más abierto de lo habitual sin perder el control del balón. Cuanta mayor es la velocidad de desplazamiento, mayor será el ángulo de bote del balón. El balón esta vez sube hasta las caderas, pudiéndose dar varios pasos entre los botes. El tronco se inclina más adelante que en el bote de protección.  

El balón se bota fuera del movimiento de los pies. Se impulsa hacia adelante y a un lado. 

. Los hombros están de frente, paralelos a la carrera.  

. El bote del balón más alto que en el de protección.  

En algunas salidas en dribling en que el jugador deba recurrir a su máxima velocidad, el jugador puede lanzar el balón adelantado, para acelerar la velocidad con el apoyo de los impulsos de los movimientos de los brazos momentáneamente libres.

El Tiro

EL TIRO EN SUSPENSIÓN  

Es el lanzamiento más usado en el baloncesto y exige una buena coordinación de movimientos. Se efectúa en el transcurso de un salto vertical que se realiza para elevar la posición por encima del adversario, para armar el tiro con el mejor equilibrio después de un desplazamiento y realizar el lanzamiento con comodidad. No se debe estar demasiado tiempo en el salto sin lanzar a canasta ni demasiado poco.  

En el tiro en suspensión intervienen tres fases:  

. Fase de elevación. El balón se sitúa en posición de tiro encima de la cabeza. Salto vertical. Las principales características son:  

---- Rapidez. Es más importante que la altura del salto.  

---- Equilibrio. Buscar rápidamente el equilibrio en posición de triple amenaza.  

---- Coordinación.Salto vertical.  

. Fase de lanzamiento a canasta al alcanzar la máxima altura, extendiendo el codo y flexionando la muñeca. El tiro se llama de suspensión porque hay que suspender ligeramente el movimiento del balón, manteniéndolo encima de la cabeza al tiempo de encontrar el mejor equilibrio en el salto. De ahí que normalmente no se precise de un gran salto para tirar a canasta, pues puede verse afectado el equilibrio. Todo lo contrario, los mejores tiradores no efectúan un gran salto para lanzar en suspensión. La característica fundamental en esta fase es la coordinación.  

Fase de caída. Los brazos deben recogerse efectuando el mismo recorrido a la inversa que en la fase de lanzamiento. El jugador deberá caer en equilibrio para poder desarrollar el movimiento siguiente, sea para rebotear, defender o correr al balance defensivo. 

DESMARQUE

El jugador deberá crearse espacios antes de recibir el balón. 

SELECCIÓN DEL TIRO

Debe saber su habilidad y entrenar y utilizar en el juego los mejores tiros. El secreto de un buen entreno no son las horas invertidas sino la concentración y el trabajo duro. El jugador debe saber cuándo tirar. No tirar cuando se tiene buena posición es tan malo como tirar inadecuadamente. Deberá estar seguro que ningún compañero esté desmarcado y en mejor posición. También deberá saber las posiciones de rebote ofensivo de los compañeros del equipo.  

AGARRE DEL BALÓN

Es la base desde la que se articulan la mayoría de los gestos de ataque. En la posición de triple amenaza, la mano de lanzamiento se sitúa en flexión, en medio del balón. Los dedos miran hacia arriba y sujetan el balón cómodamente separados. Los dedos índice y pulgar crean un hueco. El contacto de los dedos con el balón será en proporción al tamaño de las manos. Si las manos son pequeñas, mayor contacto y menor hueco. La otra mano controla el balón lateralmente, sin flexión. Los codos en posición natural están situados a los costados. Los dedos abiertos, firmes sin excesiva tensión. 

EL LANZAMIENTO

La palma de la mano de lanzamiento no toca el balón, pero tampoco deja demasiado espacio con este. En general el contacto con el balón será más pronunciado cuanto menor es la mano del jugador. 

Nada más recibir el balón, la muñeca queda doblada hacia atrás y las puntas de los dedos señalan hacia arriba. Este ángulo en la flexión de la muñeca, igual que la del codo, se mantienen en la elevación del balón encima de la cabeza hasta la extensión final en el lanzamiento. 

El cuerpo se eleva en línea recta. El tronco no se mueve para impulsar. 

. El balón sube a la posición de tiro encima de la cabeza.  

La cabeza está en posición normal en todo el proceso. No se mueve. Los ojos miran al aro, no siguen la trayectoria del balón.  

El brazo se estira coincidiendo con la extensión de las piernas.  

Es importante prestar atención a la mano de apoyo, es decir, en un jugador diestro la mano izquierda. Esta mano tan sólo debe ayudar en la subida a la posición encima de la cabeza con el balón descansado en la mano de lanzamiento. Una vez realizado el tiro se debería vere claramente la mano izquierda y parte del antebrazo por encima de la cabeza. La mano izquierda mantiene el equilibrio del balón desde su posición lateral, sin ninguna otra intervención ni modificación.  

El balón sale dando vueltas por la acción de la muñeca, de la mano de lanzamiento que se extiende señalando el aro como si se quisiera meter la mano dentro de él.  

Los dedos de la mano izquierda, quedan señalando hacia el techo.  

VELOCIDAD

No acelerar el ritmo en el lanzamiento.  

. Acomodarlo a las características del jugador.  

Mantener el balón demasiado tiempo en el tiro en suspensión agarrota el lanzamiento y no se aprovecha el impulso.  

. El ritmo y la coordinación en el lanzamiento son esenciales para alcanzar buenos rendimientos.  

TRAYECTORIA

Se debe lanzar el balón con una trayectoria media, adecuando un buen ángulo de incidencia hacia el aro.  

Lanzar el balón a canasta con una excesiva elevación es tan negativo como hacerlo en trayectoria rasa. 

VUELTAS

Cuando el balón sale de la mano, el último control debería ser con las yemas de los dedos, cuya sensibilidad favorecerá la precisión del lanzamiento. Esto origina que el balón salga dando vueltas hacia atrás en dirección a la canasta.  

A continuación estudiaremos el tiro en sus tres fases esenciales.

. La posición. 

El lanzamiento.  

. Las paradas para tirar.  

LA POSICIÓN

Posición de equilibrio. En un jugador diestro el pie derecho estará más adelantado que el otro, en dirección al aro. El pie izquierdo, ligeramente retrasado y abierto. Con este adelantamiento del pie de la mano dominante se consigue el adecuado equilibrio corporal en relación al posicionamiento del balón y del aro, y que la mano de apoyo esté en condiciones de acompañar la elevación del balón hasta el momento del impulso final.  

---- Los pies distantes como la anchura de los hombros, frente al aro en el momento del tiro.  

---- Las rodillas flexionadas. 

---- En el uno contra uno se deberá posicionar el balón más alejado del defensor, con mayor distancia entre los pies.  

El balón a la altura de la clavícula derecha. Presas invertidas. La mano derecha, flexionada se sitúa en el medio del balón. Los dedos índice y pulgar crean un pequeño hueco entre ellos. Esto aleja la palma de la mano del contacto con el balón. El contacto será con los dedos y la parte interior de los nudillos. La mano izquierda al lado del balón sin flexionar. El codo derecho en posición vertical, alineado con la pierna derecha y la muñeca. Es importantísimo que en el momento de lanzar el balón a canasta el agarre sea el correcto. 

El tronco ligeramente inclinado. Los hombros adelantados.  

. La cabeza levantada. La vista está dirigida al aro.  

Aguantar con el balón alto con la muñeca atrás y el codo apuntando directamente al aro.  

Dejar el balón rápido pero sin prisa. El balón debe rodar bien hacia atrás.  

Extensión de los dedos y la mano que lanza hasta que el balón pasa a través del aro.  


CONCENTRACIÓN  

Tirar con sensibilidad. Concentración en el aro. No mirar el balón. Un tirador que no mira todo el tiempo la diana es normal que falle el tiro. Concentración en cada tiro en los éntrenos y los partidos. El jugador tendrá sólo un pensamiento en la mente y es el de meter la canasta. 

Tirar con confianza. Para ser un buen tirador, el jugador debe tener confianza en su habilidad de tirador. "El jugador es tan bueno como lo que piensa". 

El Pase y El Tiro. Pasar bien construye buenos tiradores. Pasar bien a un compañero es lo mismo que tirar a canasta. El mérito es de todos.

El Tirador en el Baloncesto: Principios

El objetivo del ataque en baloncesto es conseguir un buen tiro. Cada jugador debe saber sus capacidades técnicas y saber qué es un buen tiro aprendiendo a practicarlo correctamente y, en consecuencia, a mejorarlo. Puesto que en la mayor parte de las sesiones de práctica de tiro el jugador está solo, cada jugador debe ser su propio crítico. Esto significa que debe conocer los mecanismos apropiados del tiro que afectan al éxito o al fallo en su realización.  

Los principios esenciales que el buen tirador debe tener desarrollados son: el aspecto mental y el aspecto físico.

Aspecto mental del Tirador en el Baloncesto  

El jugador debe saber cuándo se debe tirar y poder hacerlo bajo presión diferencia al gran tirador del normal. La historia da muchos ejemplos de jugadores, con un físico mediocre, capaces de éxitos deportivos debidos a su determinación. 

Concentración: es fijar la atención en el trabajo actual y es característico del buen jugador. Con la práctica continua, los buenos tiradores desarrollan su concentración hasta el punto de evitar toda distracción. Concéntrate en cada tiro en los entrenamientos y en los partidos. Deberías tener sólo un pensamiento en tu mente y es el de meter la canasta. También tu capacidad de relajarte se relaciona con la concentración. De los grandes tiradores se dice que tienen “hielo en sus venas”.  

Tira con tacto. Concéntrate en el aro. No mires el balón. Un tirador que no mira todo el tiempo la diana es normal que falle el tiro. Mira al buen tirador como se acerca a la línea de tiros libres. Comienzan generalmente con el ritual de ajustar los pies y de botar el balón (casi siempre un número idéntico), sus ojos se abren de par en par en dirección a la canasta, la concentración es tan intensa que no le perturba las presiones de la muchedumbre o de la situación del partido.  

Confianza: Es la “certeza” de que el balón caerá a través de la canasta. Para ser un buen tirador, el jugador debe tener confianza en su habilidad. “Eres tan bueno como te creas”. Hay razones por las que un jugador puede carecer de confianza cuando tiene la oportunidad de tirar. Puede estar desequilibrado, puede haberse descentrado por una falta previa o una decisión arbitral errónea. Puede estar excesivamente tensionado o cansado, o puede tener una falta momentánea de concentración. Todos los jugadores han vivido experiencias en que nada funciona. Un fenómeno igualmente habitual es la vuelta al mejor rendimiento en el segundo tiempo del partido después de una primera mitad desafortunada. El jugador debe tener capacidad de recuperación mental después de un período desacertado. 

Reconocer tus habilidades: Entrena y utiliza tus mejores tiros. El secreto de un buen entrenamiento no son las horas invertidas sino la concentración y el trabajo exigente. Debes saber cuándo puedes tirar. No tirar cuando se tiene buena posición es tan malo como tirar inadecuadamente. Debes estar seguro que ningún compañero está desmarcado y en mejor posición de tiro que tú. También debes saber las posiciones de rebote ofensivo de tus compañeros de equipo.  

Aspecto físico del Tirador en el Baloncesto  

Tirar a canasta y acertar es la consecuencia de diversos factores: 

Focaliza el blanco: Los ojos sólo ven la canasta en el espacio y el cálculo de la trayectoria se deja para el cerebro. Para demostrar la capacidad del cerebro de determinar una trayectoria hacia un punto conocido, cierra los ojos y toca tu nariz o el lóbulo de la oreja con el dedo índice. Para convencerte de esta capacidad en lo referente a un blanco fijo, concentra tu mirada en un objeto próximo y señala el objeto con tu dedo índice. Nota que dedicas una considerable concentración centrada en el objeto. Al concentrarte en el objeto tus ojos se abren de par en par. La razón de que los ojos sigan centrados en el blanco es que son una especie de computadora tridimensional. Naturalmente, mientras más pequeña es el área enfocada mayor será la exactitud potencial. Esto nos trae al problema del jugador de baloncesto que no tiene como blanco un objeto concreto, sino un área abierta, la canasta. Puesto que los ojos no pueden centrarse en un espacio vacío, lo mejor que puede hacer es seleccionar un punto que permita concretar la trayectoria prevista. Al hacer un tiro apoyado en el tablero el jugador soluciona el problema al focalizar un punto de la pintura del rectángulo. Para el resto de los tiros, sin embargo, debe decidir sobre un punto en alguna parte sobre el borde del aro. La preferencia personal se determina si el punto seleccionado está en el frente o el borde trasero del aro, pero debe decidir sobre uno u otro para todos los tiros similares. El punto en el que centra la visión debe ser constante a partir del momento que se inicia el tiro hasta la terminación. 

Equilibrio: Tu equilibrio está controlado por tu cabeza, pies y manos. Mantén tu cabeza directamente sobre el punto intermedio entre tus pies con tu barbilla elevada. No te inclines. El grado de flexión y la posición de los pies puede hacer variar el equilibrio. Esto ayuda a controlar el equilibrio. Mantén tus manos cerca de tu cuerpo y sobre tu cintura con tus dedos separados y las palmas hacia el balón. Si tienes el balón sujétalo cerca de tu pecho. Debes estar en una posición levemente agachada y relajarte, listo para moverte en cualquier dirección. El peso del cuerpo repartido uniformemente sobre ambos pies. Los pies separados aproximadamente a la anchura de los hombros. El tirador puede coordinar los esfuerzos de cada músculo para producir una fuerza en dirección a la canasta. La capacidad del tirador de controlar la trayectoria del balón depende de su capacidad de controlar las fuerzas de la aceleración generadas por su propio cuerpo. Sin embargo, es dudoso que el tiro tenga éxito a menos que, en el momento de lanzamiento, el tirador independice el esfuerzo de la parada y el salto del uso coordinado y relajado del tren superior. Algunos jugadores tienen tal control del cuerpo que pueden lanzar a canasta desde posiciones imposibles para cualquier otro jugador. Cada jugador debe aprender si está o no en buena posición para lanzar a canasta. Debes estar en equilibrio. Aguanta con el balón alto con la muñeca atrás y el codo apuntando directamente al aro. Deja el balón rápido pero sin prisa. El balón debe rodar bien hacia atrás. Extiende los dedos y la mano que lanza hasta que el balón pasa a través del aro. 

.  Generación de la fuerza: “De la física sabemos que cuando varias fuerzas actúan sobre un objeto, el resultado es una sola fuerza: la suma vectorial de los componentes.” En términos simples cuantas más fuerzas intervienen en una misma dirección mayor es la fuerza. Significa que es posible sincronizar los esfuerzos de las piernas, de la parte posterior del tronco, del hombro y de los músculos del brazo para levantar un peso sobre la cabeza, que con los brazos solos. Para un jugador de baloncesto, significa que la fuerza que él puede impartir al proyectar el balón se extiende desde la posición básica y se transmite hasta el lanzamiento.

---- Elevación en equilibrio. 

---- Posición del balón encima de la cabeza encajando el hombro y el codo. 

---- Extensión de las muñecas y de los dedos. 

“Puesto que la fuerza generada por un músculo es difícil de controlar, se obtienen los mejores resultados cuando todos los músculos se unen en un esfuerzo común fácil y coordinado dentro de las limitaciones individuales.” 

Obviamente, en un tiro de salto, mucha de la energía generada facilita el lanzamiento hacia canasta. La fuerza restante necesaria la proporcionan los brazos, la muñeca y los dedos.

Sincronización: La sincronización de un tiro comienza con los pies situados correctamente en el suelo, en posición básica, alineando rodilla, cadera, codo y balón. La sincronización perfecta da lugar a un impulso suave y continuo. En el tiro en suspensión el impulso de las yemas de los dedos se produce inmediatamente antes del punto más alto del salto. Cualquier aceleración no sincronizada del cuerpo o sus miembros (por ejemplo, moviendo la cabeza) afectará directamente a la trayectoria del balón. 

. Coordinación oculo-manual y control con la yema de los dedos: Toda la fuerza transmitida al balón por el tirador debe pasar a través de las yemas de los dedos. Esto permite que los dedos hagan ajustes finos de la trayectoria en el lanzamiento y proporciona un giro al balón hacia atrás suave y natural. 

. Trayectoria: El impulso final de la yema de los dedos y una trayectoria del balón con elevación intermedia permite conseguir el adecuado ángulo de incidencia en su caída hacia el aro. La trayectoria óptima es la que da lugar a que el balón entre en la canasta en un ángulo alto en correspondencia a una velocidad de lanzamiento lenta. Es tan negativo lanzar el balón excesivamente elevado, así como hacerlo en trayectoria muy rasa. 

Técnica: Los dedos deben estar cómodamente separados. La presión se debe aplicar en el balón sólo con la yema de los dedos. Los jugadores deben practicar la modificación de presas y el contacto con el balón hasta que el ajuste llegue a ser instintivo.

---- El balón cerca del cuerpo para protegerlo y para realizar una elevación vertical. 

----La muñeca flexionada para el lanzamiento. La otra mano de apoyo, al lado del balón. 

---- La cabeza estará centrada en el punto medio entre los pies. 

---- Las piernas dobladas dan fuerza para lanzar. Debes aprender a usar las piernas para el tiro. 

---- Eleva el balón vertical encima de la cabeza.  

---- La mano, el antebrazo y el codo están en línea con el aro.  

---- Lanzamiento rápido. Lo último que toca el balón son las puntas de los dedos. 

---- Después de lanzar debes estar en equilibrio preparado para la siguiente acción. 

. Triple amenaza: Cuando recibes el balón, consigue inmediatamente la “posición de triple amenaza”. Esta técnica te permite las tres opciones: tirar, pasar, o driblar de forma inmediata. Cuando recibes el balón mira la canasta y sitúalo debajo de la barbilla cerca de tu hombro dominante si la defensa no está presionando. Mantén la cabeza elevada y centrada sobre tu cuerpo y los ojos en el aro, pero también viendo el campo. Tus hombros frente a la cesta con las rodillas dobladas y el peso repartido uniformemente. Los pies deben estar abiertos como la anchura de los hombros. Además, la posición de la triple-amenaza te ayuda a ver el campo de juego, a tus compañeros de equipo, te da un buen control del jugador interior y te ayuda a ver la defensa. Para el buen aprovechamiento de esta técnica debes recibir el balón dentro de tu espacio de tiro. Si estás demasiado alejado del aro, el defensor puede alejarse de ti, puesto que no eres una amenaza en esa distancia. Habrás perdido todas las opciones puesto que no puedes tirar, ni penetrar rápidamente ni pasar interior pues las líneas de pase estarán obstaculizadas por la flotación de tu par defensor.  

---- Coge el balón y encara la canasta. De esta forma puedes ver la canasta, la defensa y cualquier compañero del equipo.  

---- Tus manos colocadas en el balón en la posición de tiro.  

---- Por lo general, para un jugador diestro, mantén tu pie izquierdo como pivote. 

. Desmárcate: Créate espacios antes de recibir el balón. Tira desde donde tú elijas. Debes poder acelerar desde una posición de parado. Sin olvidar los fundamentos de manejo del balón puedes mejorar tu velocidad y movimiento de pies. Baja tu hombro e inclina tu cabeza en la dirección que necesitas ir. Empuja el suelo con el talón de tu pie en la dirección elegida e inclínate para arrancar a correr. Acelera y utiliza el impulso de tus brazos. Después del desplazamiento en carrera hay dos métodos para parar en buena posición de equilibrio. Con la “parada de salto o primer tiempo”, saltas con un pie y tomas contacto con ambos pies al mismo tiempo en paralelo o en posición escalonada. Con la “parada de paso largo o de dos tiempos”, el primer contacto se encarga de frenar el impulso antes del contacto del segundo pie con el que se obtiene el equilibrio. Al recibir el balón, con la “parada en dos tiempos”, sólo puedes utilizar el pie que contacta primero como tu pie del pivote, pero con la “parada de salto”, puedes utilizar cualquier pie como pivote. Los fundamentos utilizados con cualquier método de parar son:  

---- Mantén la cabeza arriba y centrada sobre el cuerpo con las rodillas dobladas.  

---- No dobles la cintura y equilíbrate con una posición básica amplia.  

. Entrenar, entrenar, entrenar: A través del entrenamiento del tiro, el cerebro computa la cantidad y la dirección exactas de fuerza necesaria para alcanzar el blanco. Siempre que practiques el tiro por tu cuenta, tendrías que apuntar el número de tiros que se tiran y los que se encestan. Esto te ayudará a progresar.  

---- Desarrolla tu propio tiro y entrénalo desde distintas posiciones desde donde probablemente tirarás durante el partido. 

---- Una vez tengas perfeccionado el tiro trabaja en tirar con rapidez. 

---- El entrenamiento es la base para construir tu confianza. Debes tener confianza en tu propia habilidad para ser un buen tirador. 

---- Durante el entreno y los partidos no tires forzado. Mantén el equilibrio. 

---- Durante el tiro permanece muy concentrado. 

---- Recuerda: “Los tiradores se hacen, no nacen”.

  Aprendizaje Técnico :  Fundamentos

Mientras que el aprendizaje mental lleva consigo un proceso cognitivo y conceptualizado del pensamiento y su mejor ejemplo es la facilidad que tiene el individuo para la expresión verbal y su razonamiento simbólico, el aprendizaje motriz, por el contrario, exige la capacidad para el proceso temporal, información especial y kinestésica en la ejecución, como por ejemplo en los movimientos de manipulación (escribir, dibujar, etc), y en los movimientos del cuerpo (saltar, tirar). 

A pesar del hecho de que muchos principios del aprendizaje no son plenamente comprendidos, hay pruebas suficientes para admitir que existe una relación efectiva entre el aprendizaje motor y el aprendizaje mental. 

En consecuencia, es conveniente examinar algunos de los principios sobre la adquisición de habilidad motora. 

El ser humano no puede vivir sin movimiento.  

. Nos expresamos a través del movimiento.  

. Los movimientos pueden ser voluntarios e involuntarios.  

---- Los movimientos voluntarios son el ápice de la evolución motriz.  

---- Los movimientos involuntarios se caracterizan por los reajustes de la postura.  

---- Los movimientos voluntarios dependen de una adaptación postural y de un acto de la voluntad.  

La evolución motora del individuo se ve influida por diversos factores.  

. Procede de la cabeza a los pies.  

. El niño controla el movimiento de la cabeza, se sienta y se pone de pie, anda, etc.  

.  En primer lugar adquiere el control de las articulaciones próximas al cuerpo y más tarde de las más distantes.  

.  El niño que no tiene la coordinación correcta de los movimientos del brazo no puede ejecutar movimientos delicados con los dedos.  

No hay dos personas que sean exactamente iguales.  

. Los individuos aprenden de maneras distintas.  

. La actividad motriz puede desarrollarse de acuerdo con la individualidad biológica de cada persona.  

. Cada individuo tiene su método de aprendizaje.  

Se aprenden esquemas de movimientos y no acciones musculares específicas.  

. Una vez definido el objetivo, el alumno organizará, consciente o inconscientemente, una serie de movimientos para alcanzar ese objetivo.  

. También se utilizan los músculos de distinta manera para alcanzar un mismo resultado.  

Para determinar el objetivo es necesaria la percepción, o la identificación del estímulo.  

. Los estímulos pueden ser visuales, auditivos, táctiles, kinestésicos, o pueden ser combinación de los mismos.  

. Los estímulos más importantes, por ejemplo en el baloncesto, son aquellos que conciernen a la percepción visual.  

El aprendizaje motor avanza con mayor rapidez cuando el sujeto tiene una motivación para el aprendizaje.  

. Motivación significa “despertar la disposición a la acción” pero no solo la acción física sino también, y sobre todo, la acción intelectual.  

. El alumno que no se concentra en su tarea (o no se dirige hacia la consecución de esta concentración) perderá el tiempo y no alcanzará plenamente su potencial.  

. Es indispensable que el aprendiz “desde el principio” sepa de lo que se trata, reconozca sus objetivos, desee alcanzarlos, vea con rapidez los errores y se esfuerce por eliminarlos.  

El cerebro, igual que un ordenador, recuerda los movimientos mientras la persona los ejecuta. 

Insistir excesivamente en los objetivos del movimiento y en saber cómo ejecutarlo puede reprimir considerablemente el aprendizaje especialmente entre los adolescentes.  

. La atención del alumno debe ir dirigida a la idea de la estructura básica y no a la ejecución de sus movimientos.  

. El alumno debe tener la voluntad “de hacer aquello” y no de “mover éste o aquél músculo”  

. El alumno debe tener la impresión de que “se hace uno mismo” y no de que “le hacen a uno” 

El aprendizaje motor implica el análisis y una revisión constante de los intentos de perfeccionamiento.  

. Las habilidades más sencillas están integradas en las más complejas.  

. Cuanto más mecánico o inconsciente sea un movimiento, mejor será la ejecución final del movimiento.  

. El conocimiento de los resultados es un factor esencial en el aprendizaje de la acción motriz.  

. El volumen de trabajo no significa necesariamente una mejor ejecución.  

. La esencia del aprendizaje motor está relacionado con el conocimiento e información de la técnica.  

La transferencia del aprendizaje se refiere a los efectos de una tarea ejecutada inicialmente para la obtención de una habilidad posterior en la ejecución de esa tarea, en otras palabras, para transferir la tarea.  

Los jóvenes aprenden a apreciar mejor su actividad cuando se les presenta como un reto. 

. Los jóvenes han de sentirse capaces de ejecutar la actividad propuesta.  

. El éxito es un gran estímulo para los esfuerzos posteriores.  

El método es solamente uno: la elección de la mejor técnica de aprendizaje y su correcta aplicación.  

. No hay un método abreviado de aprendizaje que dé buenos resultados.  

 La acción pedagógica, durante el aprendizaje de la acción motriz, exige:  

. Insistir en el aumento de la percepción, seguido de la adquisición de hábitos y comportamientos.  

. Cautela con la consolidación de los hábitos y comportamientos.  

El entrenador, cuando imparte orientación respecto a la acción motriz, debe de:  

. Demostrar el movimiento evitando explicaciones verbales excesivas.  

. Permitir al alumno que intente realizar el movimiento en cuestión.  

. Intervenir cuando sea necesario.  

. Encaminar la atención del alumno hacia lo que es necesario hacer, a través de una idea global y, si es necesario, con demostraciones adicionales del movimiento.  

. Subrayar las características más importantes del movimiento.  

. Ofrecer oportunidades para aumentar la proporción de prácticas orientadas.  

El entrenador ha de recordar que el principiante:  

. Hará movimientos corporales innecesarios.

. Estimulará los músculos antagónicos más de lo necesario en el movimiento que intenta aprender.

. Parecerá torpe.

. Cometerá muchos errores.

Los errores insignificantes son inevitables, y forman parte del aprendizaje.

. Solamente los errores fundamentales que se mantienen en la mecánica de la acción deben ser corregidos.

. Los pequeños errores desaparecerán según avanza el aprendizaje.

. El principiante nunca repite la acción de la misma manera.

La tasa de aprendizaje de los principiantes depende, en gran medida, de su experiencia física anterior, especialmente de su experiencia anterior en actividades que tienen elementos idénticos.

El tope del aprendizaje se puede producir como consecuencia:

. Del tedio o pérdida de interés por la actividad.

. De la satisfacción con el nivel de realización alcanzado.

. De la limitación provocada por las técnicas de aprendizaje adoptadas.

. Por la repetición inconsciente de un error que no solo impide el perfeccionamiento, sino que además, puede ser causa de un descenso del rendimiento.

. Después de alcanzar ese tope se mejora notablemente en la fase posterior. 

LAS HABILIDADES TÉCNICAS

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LA TECNICA

Las habilidades técnicas son conductas para resolver de forma racional y económica un problema gestual determinado. Son una combinación de muchas acciones neuro-musculares.

La técnica deportiva se puede definir como la capacidad del deportista para utilizar la reacción neuromuscular más adecuada en respuesta a cada situación. En definitiva, la técnica representa la utilización y la transformación de la motricidad para lograr que se adapte a las exigencias de juego.

La habilidad combina coordinación, agilidad, sensibilidad neuromuscular y velocidad de reflejos. Se puede afirmar que la ejecución de cada nuevo movimiento proviene de la coordinación de los anteriores. Si el deportista es capaz de realizar un gran número de movimientos, mayor será la capacidad de aprender otros nuevos y consecuentemente la de abarcar mejor las situaciones que se encontrará durante la competición.

Schock. K. (1987), interpreta la técnica como “aquellos movimientos o partes de movimientos, que permite realizar acciones de ataque y defensa, sobre la base de una determinada intención de juego”, y Bayer. C. (1988), como “una motricidad hiper-especializada, específica de cada deporte y que se expresa a través de un repertorio concreto de gestos y medios que el jugador utiliza para resolver racionalmente, en función de sus capacidades, las tareas en que se enfrenta”.

Otra definición expresada por De Hegedus sintetiza: la técnica deportiva consiste en un sistema específico de acciones sucesivas y/o simultáneas, las cuales operan como consecuencia de la interacción de fuerzas externas e internas y con un único objetivo: aprovechar de la manera más efectiva todas estas acciones en vista a alcanzar un alto rendimiento. El entrenamiento técnico es un proceso sistemático de trabajo que tiene como meta la adquisición, el perfeccionamiento y la estabilización de dichas acciones específicas”.

En forma similar se define Matveiev: “se llama preparación técnica del deportista a la enseñanza que se le imparte en términos de movimientos y acciones que constituyen el medio para librar la lucha deportiva o para efectuar los entrenamientos”.

Así pues, para cada nueva situación el deportista aplicará la respuesta motora correcta.

La habilidad deberá responder a dos condiciones específicas:

La capacidad de percepción: Se puede definir como la posibilidad del deportista a reconocer cualquier estímulo nervioso el cual es convergente con los respectivos órganos (vista, oído, tacto, etc.)

La capacidad de síntesis y de respuesta: Se puede definir como la habilidad del sistema neuro-muscular para responder apropiadamente a cualquier nuevo movimiento requerido en las acciones del deporte, utilizando la capacidad de síntesis de los signos percibidos.

En el baloncesto la técnica tiene diversos objetivos de gran complejidad: aumentar la precisión, coordinar técnicas individuales, evitar la anticipación defensiva del contrario, ejecución adecuada en condiciones cambiantes, etc.

A medida que progresa el nivel de ejecución, el análisis de los factores que pueden mejorar la técnica se complica así como la modificación de las conductas motrices. En ciertos movimientos, que se caracterizan por una gran rapidez de ejecución, la observación simple de la técnica sólo puede efectuarse con la utilización de algún elemento tecnológico: Vídeo, DVD, etc. Sólo una gran experiencia en la observación, así como un conocimiento muy preciso del modelo técnico permite a algunos entrenadores observar aspectos que para la mayoría son invisibles sin la utilización de esta tecnología básica.

La técnica deportiva depende de:

. Los mecanismos directrices del sistema nervioso central (la cooperación entre cerebro y musculatura)

. Las capacidades cognitiva-sensoriales (por ejemplo, la percepción, la imaginación del gesto, la anticipación, el pensamiento, la cinestesia, etc.)

. Circunstancias anatómico-funcionales (por ejemplo, la disposición de músculos y articulaciones)

. Las leyes mecánico-deportivas (o biomecánicas; por ejemplo, impulsos de fuerza, palancas)

. Componentes psíquicos (por ejemplo, la concentración, la motivación, etc.)

. Capacidades de la condición física (por ejemplo, la utilización de la fuerza, rapidez/velocidad de movimiento, flexibilidad, resistencia);

. Nivel de desarrollo y aprendizaje motor (sobre todo las fases "sensitivas")

. Las reglas del deporte en cuestión.

. El entorno y los demás condicionantes.

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COMPONENTES DEL RENDIMIENTO DEPORTIVO

“La técnica se puede definir como el componente del rendimiento deportivo donde se describe el modelo ideal de ejecución de un movimiento y su aplicación”. (Grosser y Neumayer, 1986)

El rendimiento deportivo depende de los siguientes componentes:
. Técnica (capacidades coordinativas)

. Táctica (capacidades senso-cognitivas)

. Condición física.

. Capacidades psíquicas.

. Condiciones marginales (aptitudes, constitución, estrés, etc.)

La búsqueda de una técnica óptima será imprescindible en cada etapa de la evolución del deportista. Durante este proceso se desarrollan también las cualidades físicas necesarias para ejecutarlo correctamente.

El aumento del nivel de entrenamiento y el perfeccionamiento de la metodología de la preparación deportiva facilitarán la evolución de la técnica, teniendo en cuenta, además, que la práctica deportiva exige que la preparación técnica y la táctica se presenten como una unidad, en la que la preparación técnica proporciona los medios y la preparación táctica asegura el buen empleo de los mismos. Técnica y táctica están interrelacionados entre sí y, además, es fácil pensar que las habilidades del deportista se ponen de manifiesto mediante las cualidades físicas en la práctica deportiva. 

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TECNICA Y TACTICA

La técnica se entiende como el resultado de los procesos cognitivo y nervioso de la percepción y del pensamiento táctico. Es la fase motora o visible de la acción de juego. Tradicionalmente la técnica se ha considerado siempre desde la perspectiva individual y propia de cada deportista. No obstante, en los deportes de colaboración el deportista interactúa también con la situación, posición y/o trayectoria sus compañeros.

Entendemos que la técnica es indisoluble de la táctica. En los deportes de colaboración/oposición, el gesto en el propio juego, por sí sólo, no cobra ninguna importancia. Podríamos interpretarla como parte ejecutiva de la táctica, o parte de un proceso o todo continuo de la actividad. Por ello la técnica interesa en su adaptación al juego, con su significado y lo que representa.

Con este enfoque resaltamos el factor de comunicación (colaboración-oposición) entre los practicantes. La estructura de contenido de los deportes de asociación que proponemos es la siguiente:
. Fundamentos de Ataque.
. Fundamentos de Defensa.

Dividiendo las acciones técnicas en:
. Acciones correspondientes al jugador con balón.
. Acciones correspondientes al jugador/es sin balón del equipo que lo tiene.
. Acciones correspondientes al jugador/es del equipo que no posee el balón.

Cada uno de los grupos genera un modelo de comportamiento posible del jugador, al que se le asocian unos determinados tipos de acciones técnicas, variables en función de la etapa de formación y del reglamento del juego, de los espacios, de las posibilidades de relación con sus compañeros y adversarios en cada instante y de la estrategia que se elige.

Las dos tareas fundamentales del entrenamiento técnico-táctico son:
. El desarrollo de las soluciones tácticas.
. El desarrollo de la capacidad de seleccionar los medios óptimos o de su adecuación.

Estas tareas se deben solucionar sobre la capacidad intelectual del deportista. La acción táctica tiene varias fases:

. Percepción y análisis de la situación. Su resultado es el conocimiento de la situación.
. Solución mental del problema. Su resultado es la representación del gesto.
. Solución motriz del problema: Su resultado es la solución práctica.

La importancia de estas fases radica en que para adquirirlas óptimamente hay que desarrollarlas durante el entrenamiento. "La calidad y la amplitud de los conocimientos técnicos constituyen la base de la preparación táctica". (Ibidem, 1995)

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TÉCNICA Y CONSTITUCIÓN FÍSICA

Para la elección de una especialización deportiva, para el establecimiento de las vías de preparación ulterior y para la evaluación de los resultados de la preparación realizada, hay que determinar el nivel de preparación física de los deportistas y su desarrollo físico (constitución corporal y estado del aparato locomotor).

Las particularidades de la constitución física en el deporte (dimensiones del cuerpo y sus partes, sus correlaciones, forma y masa) influyen considerablemente sobre los resultados. De ellas dependen una serie de particularidades de la técnica, que son las más convenientes para los deportistas de una u otra constitución física.

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LA MOTIVACIÓN PARA LA MEJORA

La mejora permanente de las habilidades técnicas está relacionada con el deseo, con la motivación. La motivación es aquello que nos impulsa a elegir en un determinado campo unos comportamientos o situaciones por encima de otros. Por otra parte dependen de nuestro potencial (las elecciones que hacemos están vinculadas con ciertas características propias) y en parte por el razonamiento recibido.

El estudio de la motivación es, y ha sido por muy diversos motivos, un aspecto básico y fundamental en la investigación desarrollada desde la psicología aplicada al deporte. Esto ha sido así, dado que cuando se logra el interés y la atención del grupo con el que se trabaja pueden establecerse las condiciones óptimas para la consecución de los objetivos propuestos existiendo la posibilidad de diseñar programas deportivos que cubran las necesidades de los atletas, tanto en su vertiente deportiva como en su desarrollo personal.

Debemos hablar de “motivaciones intrínsecas” cuando somos nosotros los que decidimos lo que queremos hacer y de “motivaciones extrínsecas” cuando los objetivos nos han sido “impuestos” o “presentados” desde fuera. Naturalmente esta es una división teórica ya que si profundizamos en el tema observaremos que nuestras elecciones están influenciadas por nuestra educación y los antecedentes culturales y sociales en los que hemos vivido.

La motivación intrínseca o interna es definida como el hecho de practicar una actividad por ella misma o por el placer generado en su práctica (Vallerand y Halliwell, 1983). Se han distinguido tres tipos de motivación intrínseca relacionadas con el conocimiento, el cumplimiento y la estimulación.

Por su parte, la motivación extrínseca o externa se basa en tres conceptos principales: recompensa, castigo e incentivo. Se han distinguido cuatro tipos de motivación extrínseca: autodeterminación, regulación externa, la introyección (proceso inconsciente que consiste en la internalización de patrones de conductas externas) y la identificación (Deci y Ryan, 1985)

Ha de tenerse en cuenta que en el deporte se derivan ventajas considerables cuando se tienen motivaciones intrínsecas, principalmente en lo que se refiere a la perseverancia por alcanzar una meta.

La meta se puede definir como el objetivo a alcanzar situada en un nivel más elevado del que ya hemos alcanzado, y la perseverancia como los esfuerzos persistentes mediante los que perseguimos la meta. Si el deportista está intrínsecamente motivado, es decir, si elige él mismo sus propios objetivos, si se encuentra involucrado en la consecución de sus metas, la búsqueda de una meta se convierte en natural y no agota ni aburre al individuo.

Si por el contrario la meta es de tipo extrínseco, es decir la motivación externa a la perseverancia es menor, o se lleva a cabo en un cierto stress, y por esta razón el problema al que se enfrenta es el de crear una situación de motivación intrínseca, el entrenador no puede adoptar una actitud directa sino que tiene que jugar, no tanto con el deportista como con la situación, es decir, debe hacerla atractiva como para que sea objeto de interés para los jugadores.

Sabemos que las dimensiones referidas, en sus distintas sub-dimensiones, podrán mostrar un efecto diferencial a la hora de favorecer un comportamiento de aproximación e implicación en el deporte. Así, los jóvenes se acercan al deporte más por motivos intrínsecos que extrínsecos (Ryckman y Hamel, 1993; Villamarín, Mauri y Sanz, 1998; Torres, Carrasco y Medina, 2000); mientras que con el aumento en el nivel de competición se invierte esta influencia (González, Tabernero y Márquez, 2000)

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EL ENTRENAMIENTO DE LA TECNICA

La ejecución de un gesto deportivo siguiendo un modelo técnico se alcanza por medio de un proceso de aprendizaje y entrenamiento en el que se enseña a automatizar dicho gesto, ejecutándolo de la manera más parecida posible al "modelo ideal”.

Los ejercicios para la mejora de las habilidades habría de iniciarse en la edad temprana (de 8 a 17 años) integrando siempre nuevos ejercicios a través de todo el proceso. Si un deportista no añade y aprende nuevos movimientos en un largo período de tiempo su capacidad de aprendizaje queda reducida.

Los grandes jugadores de baloncesto han desarrollado habilidades específicas de forma excepcional. Esta cualidad les permite sobresalir de los demás jugadores sobre la cancha de juego. Por este motivo el deportista, en colaboración con el entrenador ha de mejorar esta cualidad tan pronto como sea posible.

El deportista debe entrenar los gestos técnicos hasta que estos se automaticen. El aprendizaje de un nuevo movimiento técnico ocupa en el deportista una cantidad de energía mental para formular un claro cuadro mental de cómo parece ser y sentirlo. Una vez este cuadro mental es relativamente exacto, deberá practicarlo repetidamente hasta que la habilidad sea ejecutada sin pensar. En ese momento entrará en la “fase automática”. La mejor actuación vendrá cuando el deportista ejecute los movimientos en forma “automática”.

“Un movimiento se considera automatizado si transcurre por sí mismo” (Meinel y Schnabel, 1977). Lo que significaría que el deportista puede estar atento en otras cosas. La dirección y regulación del movimiento ocurren sin participación necesaria de la conciencia.

El entrenamiento de la técnica abarca el proceso y las medidas relacionadas con:
. La optimización sistemática de la coordinación del movimiento.
. Las condiciones específicas personales y de cada situación.
. La solución de tareas durante la competición

Las fases son:
. Adquisición de la estructura básica.
. Entrenamiento de la variación.
. Entrenamiento de la automatización
. Entrenamiento de la situación y decisión.
. Entrenamiento complejo bajo condiciones complejas.

Para el entrenamiento de la técnica en la sesión de entrenamiento es necesario estructurar:
. El orden de la sesión.
. La carga.
. El número de repeticiones.

El entrenamiento de la técnica dentro del entrenamiento general o macro-entrenamiento estará situado dentro de cada bloque que corresponda según la planificación.

La ejecución de un gesto deportivo siguiendo un modelo técnico se alcanza por medio de un proceso de aprendizaje y entrenamiento en el que se enseña a automatizar dicho gesto, ejecutándolo de la manera más parecida posible al modelo ideal. Durante este proceso se desarrollan también las cualidades físicas necesarias para ejecutarlo correctamente.

Este proceso se puede dividir en distintas fases:
. Técnica elemental. Es la base estructural del movimiento. El principiante reproduce de una forma aproximada el modelo.
. Técnica estándar. Se obtiene del análisis de multitud de deportistas. El deportista trata de ejecutar el movimiento tal y como se describe en los manuales, películas, vídeos, competiciones, entrenamientos observados, etc., que explican cómo ejecutar el movimiento. El deportista puede llegar a este nivel de ejecución con el auto-aprendizaje, intentando reproducir los modelos técnicos mostrados por los diferentes medios de información citados antes. Se considera el nivel más alto del deporte recreativo, cuyo fin no es la competición de alto nivel.
. Técnica adaptada. Se desarrolla en deportistas de niveles medio y alto. Es necesaria la participación de un entrenador en la mayoría de los casos. El deportista se entrena para participar en competiciones reglamentadas de niveles medio o alto.
. Técnica avanzada. Es la síntesis adecuada de un deportista en el proceso de aprendizaje de las técnicas deportivas. En deportistas poco dotados el proceso finalizará con la fase de Técnica Estándar. Si la adaptación al modelo ha sido adecuada el deportista puede intervenir en competiciones de alto nivel con responsabilidades muy definidas.
. Técnica superior. Se analizan las características del deportista, y se especifican los componentes motrices de la técnica concreta, de manera que se puede orientar el modelo a las características personales de cada deportista. La especialización es óptima.

“El aumento del nivel de entrenamiento de los deportistas y el perfeccionamiento de la metodología de la preparación deportiva facilitarán la evolución de la técnica”. (Donskoi, 1981)

Ello hace imprescindible la búsqueda de una técnica óptima en cada etapa de la evolución del deportista.
. La preparación técnica deportiva es la forma más efectiva de solucionar una tarea motriz en correspondencia con las leyes mecánicas y biológicas y también con las reglas de juego.
. El aspecto más específico del entrenamiento deportivo lo constituye la “preparación técnica”.

Las dos tareas fundamentales de la preparación técnica son:
. El aprendizaje (iniciación, desarrollo y estabilización de los hábitos deportivos)
. El perfeccionamiento variable de los hábitos deportivos.

La división de las etapas de la preparación técnica (aprendizaje y perfeccionamiento) soluciona de modo racional el cumplimiento de las distintas tareas de entrenamiento:

Aprendizaje:
. Los problemas del dominio de la técnica correcta.
. La forma correcta de ejecutar los movimientos.
. La adecuada distribución de las fuerzas.

Perfeccionamiento:
. El desarrollo de la variabilidad de los hábitos deportivos, es decir, crear la posibilidad de ejecutar la técnica en las diferentes situaciones del juego.

Los movimientos son producidos gracias a un equilibrio entre lo que se define como:

Motricidad fina. Todo el movimiento que se realiza en un espacio pequeño, en donde participan unidades motoras pequeñas. Un ejemplo en el baloncesto: lanzar el balón a la canasta con un golpe de muñeca e impulso final de los dedos.

Motricidad gruesa. Son grupos musculares que participan, en mayor o menor medida, en todo movimiento. Para que esto sea posible, es necesario que exista un buen desarrollo de los sentidos, de la sensibilidad superficial y propioceptiva, dado que participarán con los sistemas motores en un mecanismo de feed-back, también llamado mecanismo de retroinformación sensitivo-sensorio-motor que permitirá el ingreso de información y el control de lo ejecutado, al modelo de referencia.

Las actividades de destreza deportiva son importantes dado que sus movimientos favorecen la interacción entre los dos tipos de motricidad y de sensibilidad (exteroceptiva y propioceptiva) que permitirá un mejor desarrollo de los sentidos.

Además, la motricidad se puede perfeccionar a partir de una mejor función perceptiva, de la mayor cantidad y calidad de engramas sensitivo-motores establecidos (registro de la memoria de percepciones no conscientes) y del entrenamiento de la aptitud física (orgánica-muscular-articular), lo cual posibilitará transferir en movimiento “el modelo técnico concebido intelectualmente” (acto psicomotriz)

Todo nuevo movimiento se irá reajustando permanentemente, dependiendo de la frecuencia y de la comprensión, cada vez más acabada que se tenga del modelo técnico de referencia (aprendizaje inteligente con programación consciente). Esto dará como resultado la consolidación en la memoria del engrama motor, pudiéndose lograr su automatización, con lo que se obtendrá una economía en el esfuerzo y un determinado valor técnico. Esta economía dependerá de la adecuada participación de los grupos musculares y del reclutamiento de unidades motoras imprescindibles.

A medida que se lleve a cabo un análisis técnico intelectual y se verifique el cúmulo de experiencias recogidas a partir de su ejecución (análisis sensitivo-sensorial y técnico-motriz), y la mejora del aparato locomotor, irá provocando un cambio en el gesto, el cuál será lo más parecido al modelo técnico hasta alcanzar el movimiento acorde.

Las leyes en las que se basa el aprendizaje de nuevos movimientos son primordialmente procesos neurofisiológicos, investigados y enunciados por Pavlov. La teoría de Pavlov está basada en el concepto de los reflejos. De acuerdo a esta teoría cada movimiento es un cambio de los reflejos sucesivos, en los cuales los reflejos condicionados son de principal interés.

El reflejo es la respuesta del organismo ante un estímulo en forma instantánea e involuntaria:

Reflejo incondicionado: son congénitos, hereditarios y de carácter estable y permanente, por ejemplo, el parpadeo ante un estímulo, la tos, el estornudo.

Reflejo condicionado: se desarrollan por educación intencional, son adquiridos e inestables a veces.

Los gestos deportivos son movimientos creados y desarrollados mediante la reiteración que pasan luego a ser automatizados, es decir son la adquisición de reflejos condicionados, los cuales son el producto de cambios ilimitados en el tiempo.

La razón para justificar las interminables horas que el jugador de baloncesto invierte en el entrenamiento técnico es el sistema propioceptivo o “memoria del músculo”. Este concepto significa que los músculos recuerdan la acción técnica sin que el deportista deba pensar en la mecánica del movimiento, es decir el automatismo. Pensar en la manera de hacer un movimiento, en pleno acto, arruina el resultado.

En el ejercicio nunca es utilizado un músculo sólo para un determinado movimiento, sino que siempre se requiere la cooperación de una serie de músculos que actúan en sentido inverso o en el mismo sentido para que se produzca el movimiento.

En el curso de diversos ejercicios que deben conducir al aprendizaje de un determinado movimiento, se produce el hecho que al comienzo de ese período se realizan movimientos innecesarios para el mismo movimiento voluntario que después de las necesarias repeticiones.

Primero son reclamados para el gesto motriz una serie de músculos que no son necesarios en sentido estricto. Esto quiere decir que, aparte de la actividad de los grupos musculares necesarios para el movimiento, intervienen otros grupos musculares que obran aproximada o similarmente.

Tan sólo poco a poco, y después que el sistema nervioso se ha habituado también a no inervar toda una serie de músculos para un determinado proceso (actuación de un nervio sobre una zona del organismo), se llega a una verdadera conjugación de nervio y músculo, es decir, a lo que llamamos coordinación. Una vez alcanzada esa condición, y si el nervio y el músculo cooperan bien, son inervados entonces sólo aquellos grupos que son en realidad necesarios.

De ese modo, no solamente se realiza con más facilidad el trabajo, sino que conserva en su transcurso, por lo general, aquella seguridad y naturalidad que vemos en el deportista experimentado que domina plenamente la técnica.

El movimiento parece entonces fácil de imitar. Esta es la condición de la más alta disposición con la menor exigencia. El grado más alto del dominio del cuerpo. Tan sólo en el curso de la exigencia, cuando se presentan fenómenos de fatiga, puede llegarse a una perturbación de la coordinación previa.

Con la práctica le estamos enseñando a nuestra mente qué comandos dados a los músculos producen un resultado satisfactorio. Por repetición, el movimiento se “automatiza”, en un proceso que se conoce como el paso de la competencia consciente a la competencia inconsciente. Sin embargo, los músculos no tienen memoria. Esa supuesta memoria muscular está registrada en realidad en la mente del jugador: el músculo no es el que aprende el movimiento, que no es nada más que fibras, sino una parte del cerebro llamada “sistema límbico”.

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FASES DEL APRENDIZAJE

Toma de contacto con el gesto modelo.
. Método: Comunicar las primeras representaciones del desarrollo gestual con ayuda de ejercicios preparatorios y habilidades básicas. Las percepciones visuales, auditivas, verbales y kinestésicas inducen nuevos campos de excitación, representaciones gestuales y modelos de conexión.

Coordinación global.
. Método: Los desarrollos gestuales son trabajados globalmente, pero bajo condiciones reducidas, sin puesta a punto de las características de fases diversas y parciales. El objetivo de esta fase es el modelo fundamental global del desarrollo gestual.

Coordinación fina. Las diferentes fases gestuales reciben su estructura cinemática y dinámica; además el desarrollo gestual se vuelve cada vez más consciente.
. Método: Se conserva la forma general de la estructura global. Sin embargo, las fases individuales y las diferentes partes de la técnica que adquieren importancia son trabajadas una por una. El modelo gestual es, en adelante, el tipo ideal de técnica. Las condiciones de aprendizaje están relativamente estandarizadas. La modulación fina depende de una toma de conciencia del objetivo y del proceso de aprendizaje.

Consolidación y estabilización. El sistema de reacciones gestuales ha sido fijado; los desarrollos gestuales reaccionan y se adaptan mejor a las influencias del medio exterior e interior y adquieren una estructura estable.
. Método: La estabilidad del desarrollo gestual se obtiene sobre todo con ejercicios practicados en situaciones de competición. El objetivo pedagógico es una elevada capacidad de reacción y de adaptación a cualquier situación que sobrevenga. Instruir una viva sensibilidad gestual y perceptiva.

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LA TECNICA Y EL APRENDIZAJE MOTOR

Es la adquisición, afinamiento y estabilización de las destrezas motoras, es decir de las destrezas técnico-deportivas en el entrenamiento deportivo.

Representa un proceso activo consciente, donde la actividad de aprendizaje es dirigida hacia un objetivo definido.

El aprendizaje motor en el deporte significa obtener, mejorar y automatizar las destrezas/técnicas deportivas como resultado de la ejecución repetitiva y consciente de las mismas, consiguiéndose progresos en el aprendizaje, sobre todo mediante una mejora de la coordinación entre sistema nervioso central y muscular.

El objetivo del aprendizaje motor es pues la creación permanente de nuevas estructuras de coordinación y la optimización y fijación de las mismas. Esto se puede aplicar igualmente al entrenamiento de la técnica. Por esta razón los conceptos de entrenamiento de la técnica y aprendizaje motor, en relación con el entrenamiento deportivo, se utilizan de forma semejante.

Al principio del proceso de aprendizaje, antes de la primera realización de la técnica a aprender o a mejorar, se forma el llamado “valor previsto”, que consiste en la incorporación del objetivo motor. Se producen, en el deportista, los siguientes procesos:
. Captación de las informaciones a través de los órganos sensoriales.
. Asimilación de la información que llega a los centros nerviosos más elevados. Formación de una imagen del movimiento.

Basada en la imagen del movimiento se crea un proyecto del movimiento, incluyendo la memoria y las experiencias motrices almacenadas. Llegamos así a la programación del movimiento. Se anticipa mentalmente el movimiento completo y fraccionado, lo cual constituye la base para la programación.

La ejecución del movimiento empieza cuando el deportista ha tomado la decisión de ejecutarla. Durante esta acción intervienen factores perturbadores, que pueden dificultar o impedir el movimiento. En el principiante se intenta disminuir estos factores, facilitándole las condiciones. El deportista experimentado puede prever estos factores perturbadores, y tenerlos en cuenta a la hora de programar el movimiento.

Para conseguir el objetivo motor necesitamos retroalimentaciones durante la acción, lo cual posibilita la continua comparación de las más pequeñas acciones parciales con el objetivo motor entero, su coordinación y adaptación a la situación ambiental actual (percibir detalles durante la acción); la calidad de percepción del deportista puede indicar exactamente en qué parte del movimiento ha cometido un fallo o error ya que posee una capacidad perceptiva pronunciada.

El resultado de la acción se denomina “valor efectivo”, la que es percibida por el mismo deportista y/o transmitida por el entrenador. El deportista se imagina otra vez el movimiento y lo compara con la acción esperada. El resultado de esta comparación entre valor previsto y el valor efectivo se incluye en el entrenamiento siguiente.

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CONSIDERACIONES GENERALES

La técnica se debe desarrollar desde edades tempranas.

La mejora de la técnica es una referencia durante todas las etapas de la vida deportiva.

Las técnicas nuevas se deben entrenar en las primeras fases de la sesión de entrenamiento ya que el jugador está más fresco para asimilar los movimientos. La automatización de un gesto ya aprendido no necesita de estas condiciones especiales en la sesión de entrenamiento; es más, se puede utilizar en periodos de recuperación tanto mental como física.

Cuanto más cercano sea el movimiento en la ejecución técnica al movimiento natural más fácil será su automatización. La automatización de un gesto técnico incorrecto es complicado por su difícil corrección.

La técnica superior facilita la realización de movimientos económicos (mínimo de desgaste energético)

A la hora de seleccionar a los deportistas uno de los factores a evaluar es el grado de automatización de la técnica (tiempo empleado en ella) sin confundirlo con el de aptitud o la capacidad coordinativa/condicional.

Los modos tácticos no se pueden llevar a cabo si no es con un adecuado nivel de los medios técnicos.

Cada objetivo motor se puede lograr de distintas maneras, aunque se ha de respetar unas normas y patrones generales del movimiento.

Cada deportista adapta sus condiciones antropométricas a la técnica, dando al movimiento su personalidad. Es difícil encontrar dos movimientos técnicos idénticos.

La técnica deportiva está continuamente evolucionando para buscar un mejor rendimiento.

En el aprendizaje de la técnica es muy importante el conocimiento de los resultados y la evaluación del gesto.

En el paradigma aprendizaje de la técnica y la competición hemos de controlar que no afecte a la correcta asimilación del movimiento.

En los deportistas de alto nivel hay que desarrollar la técnica compleja de forma sistemática.

En la alta competición el triángulo, deportista, técnica y entrenador se ha de realizar mediante un talante altamente democrático en el que las decisiones representativas sean consensuadas.

EL ESQUEMA CORPORAL Y LA VISUALIZACIÓN MENTAL PROPIA


El esquema corporal es la representación que cada uno se hace de su cuerpo y que le sirve de referencia en el espacio de cara a conseguir una toma de conciencia de todos los grupos musculares, pero en especial de aquellos más directamente implicados en la ejecución motriz, sea esta correr, saltar o lanzar a canasta.

La valoración de la acción está condicionada por: 

. La fijación de las partes correctas del movimiento (se memoriza lo que ha salido bien) 

La eliminación de los fallos. 

En la fase de iniciación, el deportista por sí mismo solo realizará esta comparación entre el valor previsto y efectivo, visto anteriormente, de forma insuficiente y dependerá mucho de la ayuda del entrenador.

Fig. 1. El deportista experimentado percibe una imagen detallada del movimiento y lo ejecuta correctamente.

Fig. 2. Con el deportista falto de experiencia no ocurre lo mismo. Pretende reproducir el gesto según las informaciones recibidas pero no es capaz de imitarlo.

La formación técnica del deportista va a necesitar del aporte de informaciones que serán suministradas mediante distintos componentes para que la imagen y el movimiento sean correctos.

Para incorporar o corregir una habilidad motriz no basta la comunicación verbal, ya que el deportista puede entender la habilidad pero no realizarla; el problema se encuentra en el cerebro (falta de conexión entre la parte responsable de la comunicación verbal, del análisis y el razonamiento lógico y la parte encargada del movimiento y la imaginación) y a las costumbres adquiridas durante tiempo, que hace difícil cambiar un mal hábito que está muy grabado en el cerebro. 

Una buena representación mental está ligada a la capacidad para imaginar, pero también al nivel del individuo como deportista. El entrenamiento mental puede ayudar a los deportistas a lo largo de su aprendizaje y permitirles adquirir una mejora motriz: 

. A los principiantes, les permite adquirir la visión global de la acción y llegar a programas motores cada vez más afinados, que serán registrados y codificados en la memoria. Hay que hacer notar que si la repetición mental aumenta la precisión de un gesto o inserta en la memoria una habilidad gestual, no es menos peligrosa para los principiantes que se arriesgan a aprender mal una técnica y a memorizarla. Necesita la ayuda de un entrenador que corrija el gesto. Además, para ser eficaz, ha de apoyarse en un fuerte conocimiento técnico. Se desaconseja a los entrenadores utilizarlo con los niños menores de once años y con los principiantes que no dominan bien la disciplina deportiva. 

. Con jugadores más avezados, estos modelos podrán ser afinados y desarrollados en los entrenamientos prácticos. El deportista podrá entonces anticipar situaciones y comportamientos. 

. En la etapa llamada de competición, serán capaces de identificar objetivos y llevar a cabo planes de acción. Podrá entonces visualizar mentalmente acciones relativas a los fines propuestos. 

. En niveles de elite la visualización mental de los planes de acción y de los objetivos a conseguir debe ser muy intensa. 

 Por otra parte, el cuadro de los movimientos de un deportista consumado no suele ser igual con respecto a la época en la cual hizo adquisición de las normas técnicas básicas. Esta variación obedece a lo que llamamos estilo o técnica personal. 

El estilo es el aporte personal del deportista puesto al servicio del movimiento. No responde casi a principios físicos o biomecánicos, sino a las propias características, a sus reacciones, su emotividad, forma de sentir, o la característica de su sistema nervioso. El estilo es una etapa posterior definitiva que llega a detalles de gran sutileza; es el pulimiento final de la elaboración técnica-artística de la acción.  

El individualismo estilístico es, por lo tanto, la expresión de varios años de trabajo y la culminación de un prolongado proceso de entrenamiento. Para llegar al desarrollo técnico deportivo adecuado se tiene que tener en cuenta medidas organizadas y dirigidas, con el objetivo esencial de que al “futuro deportista” le permita realizar acciones con una adquisición de la técnica perfecta, coordinada y dominada.

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NIVELES DE ENTRENAMIENTO TÉCNICO, FÍSICO Y TÁCTICO 

Entrenamiento de los fundamentos básicos:

. Edades: 5–8 años.
. Técnica: elaboración de técnicas básicas. Utilización de implementos y de juegos deportivos.
. Condición física: formación general y polifacética del cuerpo.

Entrenamiento formativo:
. Edades: 9-12 años.
. Técnica: la técnica se sitúa claramente en primer plano.  Para los niños es una edad favorable para el aprendizaje motor y técnico.
. Condición física: entrenamiento de la velocidad de reacción, frecuencia, fuerza rápida, resistencia aeróbica, flexibilidad.
. Táctica: el comportamiento táctico depende aquí mucho del dominio técnico. Es muy importante el entrenamiento de las tácticas genéricas para el desarrollo polivalente.

Entrenamiento de rendimiento:
. Edades: 13–16 años.
. Técnica y Condición física: en el entrenamiento la técnica y la condición física específica tienen el mismo rango en cuanto al volumen y al tiempo utilizado.
. Táctica: se acentúa en el entrenamiento, dependiendo de la técnica y de la condición física. Iniciación a los conceptos de juego específicos.

Entrenamiento de alto rendimiento:
. Edades: a partir de 16 años.
. Técnica y Condición física: es importante la coordinación eficiente de los niveles de técnica y la condición física.
. Táctica: estrategias complejas, sin olvidar las estrategias genéricas que prevalecen a lo largo de toda la vida deportiva.



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